jueves 19/5/22

El comisario jubilado José Villarejo asumió ayer el rol de abogado de su propia defensa en el juicio que se celebra en la Audiencia Nacional por tres piezas separadas de ‘Tándem’, la macrocausa sobre sus negocios privados. Se estrenó con bronca en el tribunal e interrogando a uno de los acusados por contratar sus servicios, superando así las reticencias iniciales de la jueza Ángela Murillo, después de que incluso la Fiscalía Anticorrupción se posicionara a favor del policía retirado en este asunto.

Villarejo, que es letrado colegiado, interrogó a María Ángeles Moreno, socia y directora de Herrero&Asociados, un despacho de abogados que contrató al comisario para supuestamente espiar a la competencia. Le preguntó que explicara por qué ella no había pactado con la Fiscalía, a diferencia de otros miembros del despacho.

«¿Por qué no ha estado usted en la senda de planeo de un aterrizaje cómodo con la Fiscalía como el resto de sus compañeros?», le dijo.

«No he aceptado ese acuerdo con el Ministerio Fiscal porque ofrecía una reducción de condena y yo creo que no debo ser condenada porque no he cometido ningún acto delictivo y no estaba dispuesta a ofrecer mis mentiras a la Fiscalía», respondió la acusada.

TODO A LA FUERZA

Una de las líneas de la defensa de Villarejo es precisamente que la Fiscalía ha forzado a parte de los acusados a reconocer los hechos solicitando unas penas de prisión muy elevadas y ofreciéndoles a cambio de la confesión otras muy reducidas.

Desde que comenzó el juicio por ‘Iron’, ‘Land’ y ‘Pintor’, Villarejo ha intentado hablar en cada sesión como su propio abogado, pero hasta ahora la jueza Ángela Murillo se lo había impedido argumentando que no era posible que en un mismo día ejercieran su defensa él mismo y su otro letrado, Antonio José García Cabrera. «Al alimón, no», espetó la magistrada.

La mañana no estuvo exenta de roces entre el exomisario y el tribunal. Murillo le llamó varias veces al orden para instarle a que se ciñera a los hechos. Con todo, Villarejo puso fin a su intervención dejando patente su enfado.

El excomisario Villarejo se estrena ejerciendo de abogado en su propio juicio