lunes 18.11.2019

«Un fallo no está terminado hasta que está firmado»

Manuel Marchena, el presidente del tribunal del ‘procés’, mostró ayer su «disgusto» por la filtración del contenido del fallo en el que lleva trabajando desde junio y que había intentado blindar a las indiscreciones por tierra, mar y aire. «Una sentencia no está terminada hasta que la firma el último magistrado», advirtió, no obstante, en una conversación informal con periodistas en los corrillos posteriores a la recepción en el Palacio Real con motivo de la Fiesta Nacional.


«No puedo decir que estoy enfadado porque estaría confirmando las filtraciones», dijo el magistrado, quien reconoció que, en realidad, era muy difícil evitar que se conocieran los detalles claves del fallo antes de su publicación oficial cuando la sentencia tenía que «pasar por las manos de doce personas» para su supervisión una vez concluido el borrador.


Marchena, que se convirtió a su pesar en la persona más buscada en los corrillos de la recepción real, quiso aumentar la incertidumbre sobre la sentencia, apuntando que el fallo podría aplazarse al martes cuando todas las fuentes del Supremo apuntan a que será este lunes.


Según fuentes judiciales, el magistrado, que se retiró de inmediato tras el besamanos real acompañado de su esposa, se encuentra abatido por la filtración, puesto que pensaba haber logrado conjurar el peligro hasta que el miércoles tuvo que entregar el borrador en el tribunal para cerrar los últimos flecos.

«Un fallo no está terminado hasta que está firmado»