miércoles 25/5/22

Ocurrió hace casi un año pero el extraño suceso no ha trascendido hasta ayer. El 23 de noviembre de 2020 cuatro individuos con pasamontañas y armados con revólveres asaltaron en Madrid el furgón contratado por la familia Pujol para llevar de vuelta a Barcelona los ordenadores, pendrives, tablets y teléfonos móviles de la familia Pujol que desde 2014 estaba en custodia de la Audiencia Nacional, un clan investigado por blanqueo y corrupción.

Según adelantó La Sexta y confirmaron mandos de la investigación, el asalto tuvo lugar a las 19:45 horas en la avenida Entrevías de Madrid. Los ladrones se llevaron todo el material informático, que ya había sido clonado en el tribunal de calle Génova, que estaba en el interior de la furgoneta Fiat Ducato de la empresa MRW.

UN ASALTO DE PELÍCULA

Según el relato de hechos que consta en las diligencias abiertas por del Juzgado de Instrucción número 8 de Madrid, el asalto fue digno de película de acción. Un todoterreno de color negro y con los cristales tintados se cruzó a toda velocidad delante de la furgoneta cuando ésta había parado ante un semáforo en rojo.

Los cuatro encapuchados, sin mediar palabra, destrozaron a golpes una de las ventanillas y sacaron a trompicones al conductor, al que obligaron a tumbarse al suelo boca abajo mientras le apuntaban con sus armas. Acto seguido, uno de los asaltantes se subió a la Fiat Ducato y ambos vehículos se dieron a la fuga ante la mirada atónita de los transeúntes. Horas después, el vehículo de reparto apareció calcinado en un descampado de las cercanías.

LO QUE BUSCABAN EN REALIDAD

Un año después de aquel asalto la Policía sigue sin pistas de los autores ni ha podido aclarar el motivo del robo. Toda la información sensible que contenían esos dispositivos había sido copiada y sigue en poder de la Audiencia Nacional, algo que sin duda sabrían los asaltantes.

Los investigadores que llevan el caso creen que se querían hacer con la colección de relojes de alta gama que también el tribunal de la calle Génova devolvía a los Pujol en ese mismo envío.

La familia Pujol perdió móviles y ordenadores en un robo a mano armada