domingo. 03.07.2022

Alberto Núñez Feijóo avisó hoy a Pedro Sánchez de que el de la ley audiovisual es el último cable del PP al Gobierno mientras siga con la estrategia de «insultar, difamar y villipendiar por la mañana» a su partido y «por la tarde, como si nada hubiera pasado, se pide negociar». Eso, dijo, «no es política, es teatro».

El líder de la oposición se mostró enfadado con el presidente del Gobierno, que este jueves dedicó una andanada de descalificaciones al PP durante la sesión matutina del debate en el Congreso sobre la crisis del espionaje, y horas más tarde buscó, y consiguió, su apoyo, se abstuvo en la votación, para sacar adelante la ley audiovisual ante la negativa de sus aliados parlamentarios a votar a favor. Para ese juego, zanjó, que «conmigo no cuenten».

Feijóo presidió ayer en el Senado su primera reunión con los grupos populares en el Congreso, la Cámara alta y el Parlamento Europeo y dejó sentado que no va a haber más colaboración parlamentaria con el «partido sanchista» —término que empleaba Pablo Casado— mientras mantenga la doble dualidad de arremeter contra el PP y luego pretender su colaboración, y la de declarar que quiere pactos con el principal partido de la oposición mientras se entiende con los independentistas.

El auxilio en la ley audiovisual no ha sido el único en las últimas semanas. Antes secundó al PSOE para rechazar una comisión de investigación sobre el ‘caso Pegasus’, impulsada por los aliados de los socialistas, y respaldó la tramitación de la ley de seguridad nacional, a la que se oponía el bloque de la investidura. Unos entendimientos que despertaron las suspicacias entre los socios. Pero no. Se acabó. Al menos, mientras el PSOE juegue con esas dos barajas que le atribuye el líder del PP. «La calle es el mejor termómetro del descontento y nosotros -resumió Feijóo- tenemos que ser los portavoces de esa calle» y no participar en esa «especie de ficción» de apoyos cruzados.

Los socialistas nunca han hablado de un cambio de alianzas en el Congreso, pero habían iniciado un tímido acercamiento ante las dificultades crecientes con que tropiezan con sus aliados naturales, sobre todo a raíz de los casos de espionaje a dirigentes independentistas. Es más, en el grupo socialista acarician la idea de contar con el PP para la reforma de la ley del CNI y la de secretos oficiales ante las evidentes dificultades que va a encontrar en ambos terrenos con sus apoyos habituales.

No parece que vaya a ser sencillo porque Feijóo afirmó que el PP no está para contribuir a «los circos parlamentarios» de un día con unos y otro con otros. Una estrategia con la que el PSOE no parece incómodo.

Feijóo avisa de que la ley audiovisual es el último cable que echa al PSOE
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