miércoles 14/4/21

Felipe y la pesada carga de su familia

La última vez que se les vio juntos fue el 2 de noviembre de 2018, con motivo del 80 cumpleaños de doña Sofía. Es el último documento gráfico de la familia del rey. Sus padres, hermanas y sobrinos.

Felipe VI está solo. Juan Carlos I, hoy bajo la lupa de la Justicia y a miles de kilómetros de España, dejó de ser un activo para la Corona incluso años antes de su abdicación. La infanta Cristina ya había sido repudiada como miembro activo de la Familia Real cuando saltó el escándalo del caso Nóos que mantiene entre rejas a Iñaki Urdangarin, y en junio de 2015, un año después del cambio en la jefatura del Estado, Felipe VI le retiró el título de duquesa de Palma.

La infanta Elena, a la que en no pocas ocasiones se la describió como «el pegamento de la familia», ya que es la única que mantiene (o mantenía) una relación estrecha con todos ellos, fue en quien el rey confió algunos actos, menores, en representación de la Corona en sus primeros años como cabeza de la Casa Real.

Este martes, tras conocerse que su hermana y ella habían aprovechado sus visitas a Abu Dabi al emérito para vacunarse, cayó definitivamente en desgracia. Hoy por hoy, exceptuando a la reina Letizia, Felipe VI solo cuenta con el apoyo de su madre. Su familia directa es quien más palos le está poniendo en las ruedas en medio de un clima de crispación política y una corriente republicana que se alimenta de escándalos como el de las infantas Elena y Cristina.

Desprecios a la reina Letizia

Al lado de estos comportamientos, «no ejemplares», de los miembros de la realeza que persiguen a don Felipe desde que accedió al trono, los que acapararon titulares en los primeros años de matrimonio de los entonces Príncipes de Asturias se quedan en simples anécdotas. Doña Letizia, hoy una reina centrada en su papel institucional, como acompañante de don Felipe y volcada en la formación de su hija Leonor como heredera de la Corona, tuvo que soportar en su estreno en Palacio el desprecio que recibía por actos o comentarios inapropiados de su familia directa, como su tía Henar que este mismo martes, sin ir más lejos, en Twitter pedía firmas en favor de la tercera república, o incluso por su origen plebeyo.

Es un secreto a voces que doña Letizia siempre tuvo una relación tirante con las infantas Elena y Cristina, quienes, por su parte, sí que mantenían un trato excelente con su hermano cuando estaba soltero. También ha trascendido que la esposa de Felipe VI nunca llegó a congeniar con Juan Carlos I. Y, en cambio, lejos de lo que pudiera parecer por el rifirrafe público que protagonizaron en Palma de Mallorca en abril de 2018, doña Letizia y doña Sofía siempre se han respetado y apoyado.

No puede hacer nada

«El rey no es responsable de los actos de sus hermanas». La frase, de fuentes de Zarzuela poco después de trascender que doña Elena y doña Cristina se vacunaron contra el coronavirus en Emiratos Arabes, es toda una declaración de intenciones. Ninguna tiene asignación real, no son miembros de la Familia Real -la integran los Reyes, sus hijas y los reyes eméritos-, pero sí de la familia de Felipe VI, que inició una cruzada por la transparencia y ejemplaridad de la institución desde que fue proclamado Rey de España el 19 de junio de 2014.

En la Casa Real sostienen que don Felipe no adoptará ninguna medida respecto a sus hermanas, porque no tiene potestad alguna sobre ellas. Doña Elena y doña Cristina son, por nacimiento, infantas de España, título vitalicio del que no puede desprenderlas el rey, con tratamiento de alteza real. Además, figuran en el orden sucesorio que establece la Constitución en tercer y sexto puestos. «Solo por eso ya deberían ser más respetuosas con la Corona y con su hermano», dice una fuente cercana a Palacio, que sostiene que este nuevo contratiempo para Felipe VI hará que se una aún más a doña Letizia en su empeño en modernizar la monarquía.

Felipe y la pesada carga de su familia