Polémica

Felipe VI estudia despojar a su padre del título de rey y expulsarlo de la Casa Real

Un funcionario del Ayuntamiento de Pamplona retira el cuadro del rey. JESÚS DIGES
Sería una señal de repudio absoluto que buscaría poner freno al deterioro de la imagen de la Corona

Entre la panoplia de medidas ejemplarizantes que tiene Felipe VI sobre su mesa está la de despojar a su padre del título de Rey que ha disfrutado desde 1975. Sería una señal de repudio absoluto que buscaría poner freno al deterioro de la imagen de la Corona tras el conocimiento de la fortuna secreta amasada por Juan Carlos de Borbón en Suiza y en paraísos fiscales, fruto del supuesto cobro de comisiones y de actividades financieras ilícitas. El Gobierno guarda silencio sobre las decisiones que pueda adoptar el jefe del Estado, pero comparte que deben ser contundentes, como apuntó la ministra portavoz este martes.

La Zarzuela y la Moncloa trabajan con varios escenarios de respuesta a la conducta del rey emérito, y lo hacen de forma conjunta porque si bien la adopción de las medidas corresponde a la Casa del Rey, su puesta en práctica requiere la intervención del Gobierno. Entre ellas está la mencionada retirada del tratamiento real. Una decisión que tendría que ejecutar el Gobierno con la aprobación de un real decreto que anularía el emitido el 13 de junio de 2014, que en su disposición transitoria cuarta establece que «Don Juan Carlos de Borbón, padre del Rey Don Felipe VI, continuará vitaliciamente en el uso con carácter honorífico del título de Rey, con tratamiento de Majestad».

Rey sin matices

En contra de lo que se escribe y se dice, no es un rey emérito, recurso utilizado para diferenciar su rango del de su hijo, sino un rey sin matices.

Sería una medida con pocos o ningún antecedente en la centenaria historia de la Monarquía en España, y que buscaría ampliar el radio del cortafuegos trazado por la Zarzuela desde que en febrero pasado salieran a la luz informaciones, con documentos que las sustentaban, sobre los negocios del exjefe del Estado.

Aquellas noticias provocaron las primeras medidas de alejamiento dictadas por el rey Felipe VI el 15 de marzo con la retirada de la asignación anual y la renuncia al legado económico de su padre.

El título de rey

Entre las medidas que se barajan está la mencionada retirada del tratamiento real

El Rey tendrá la última palabra pero es una sanción que tendría el respaldo de altos cargos de la Casa Real, y a la que el Gobierno de Pedro Sánchez no se opondría. Una medida de ese calibre implicaría además la exclusión de la Casa Real. Un trance por el que ya pasaron hace cinco años la infanta Cristina y su marido, Iñaki Urdangarin, por sus avatares judiciales con el ‘caso Nóos’, y que también arrastró a la infanta Elena.

Pero no es la única respuesta que se estudia. La salida de Juan Carlos de Borbón de la residencia de la Zarzuela, propiedad de Patrimonio Nacional, para trasladarse a una vivienda privada se da casi por descontada.

Fuera de la Zarzuela

La salida del rey del Palacio de La Zarzuela se da por descontada e iría a un apartamento privado

Una mudanza que obligaría al Gobierno a adoptar medidas de seguridad específicas en el futuro domicilio porque quien ha ejercido la Jefatura del Estado durante 39 años no puede quedar expuesto sin protección policial, argumentan fuentes conocedoras de los entresijos de las decisiones que se barajan.

La salida de Juan Carlos de Borbón de España, que también se mencionó en algún momento, parece descartada en estos momentos porque, aparte del anacronismo que supondría para una Monarquía parlamentaria un exilio en el siglo XXI, tiene que estar a disposición de la justicia en la investigación que lleva a cabo la Fiscalía del Tribunal Supremo, máxime si se abre en esa instancia una causa penal contra él por delitos fiscal y blanqueo de capitales.