sábado 5/12/20

La formación de Pablo Iglesias activa un nuevo modelo organizativo

«Nos hemos hecho mayores y ya venía siendo hora de poner orden en casa». En pleno arranque del nuevo curso político, Podemos está afrontando importantes cambios organizativos que buscan apuntalar la estructura de un partido que dio el estirón a base de acelerones y frenazos. Los morados han desplegado un proceso interno con el que se convertirán a todas luces en una formación clásica, con una jerarquía orgánica más definida y un reagrupamiento de la militancia, que a partir de ahora deberá abonar una cuota de tres euros al mes para convertirse en afiliados de pleno derecho.

El nuevo modelo de organización interna responde a la «imperiosa» necesidad del partido de Pablo Iglesias por reforzar sus cuadros, especialmente a nivel territorial. Voces de Podemos, entre ellas la del propio Iglesias, llevan varios años advirtiendo de que este es uno de los puntos débiles del proyecto, quizás el principal. «Hasta Izquierda Unida tiene una estructura más arraigada, pero también hay que tener en cuenta que nosotros hemos ido creciendo a trompicones, casi sin tiempo material para construir partido como se debía», diagnostican fuentes de la formación.

Los últimos acontecimientos han puesto de relieve estas flaquezas. Hace dos meses Podemos fue barrido en Galicia, donde se quedó fuera del Parlamento, y la cosa tampoco fue demasiado bien en Euskadi, con un retroceso de 85.000 votos y la pérdida de casi la mitad de sus representantes; en Cataluña, otrora uno de sus fortines, el partido sigue sin consolidarse ni afianzar liderazgos en puertas de las elecciones; en Madrid no han cicatrizado las heridas por la espantada de Iñigo Errejón; en Andalucía, el proyecto de Adelante está en la cuerda floja de forma casi permanente... Y así en otras tantas regiones.

Ante este cúmulo de problemas, y aprovechando un horizonte despejado de convocatorias electorales salvo la catalana, la cúpula de Iglesias ha decidido que es el momento de fortalecer su músculo para asegurar su salud de cara el futuro.

La formación de Pablo Iglesias activa un nuevo modelo organizativo