viernes. 12.08.2022

La ex diputada de la CUP en el Parlament, Anna Gabriel, que llevaba cuatro años huida en Suiza tras el referéndum del 1-O de 2017, compareció este martes voluntariamente en el Tribunal Supremo y se puso a disposición judicial para regularizar su situación procesal. Gabriel, diputada hasta su destitución en octubre de 2017 en aplicación del artículo 155 de la Constitución, acudió al Alto Tribunal acompañada de su nuevo abogado, Iñigo Iruin, un clásico de la izquierda abertzale. El magistrado Pablo Llarena decretó libertad provisional, con la obligación de estar localizable y de comparecer ante el juez siempre que sea citada. Dejó sin efecto la declaración de rebeldía, así como la orden de busca y detención en territorio español. Está investigada por un delito de desobediencia, sin que existiera contra ella ninguna orden europea o internacional de detención puesto que el delito que se le atribuye no lleva aparejada pena privativa de libertad.

Anna Gabriel era una de las dirigentes más radicales de cuantas integraron el llamado estado mayor del ‘procés’. Como líder anticapitalista apretó a Puigdemont y Oriol Junqueras con la celebración del referéndum ilegal y más tarde con la declaración unilateral de independencia. Ante la gravedad de los delitos que se le imputaban inicialmente (rebelión y sedición) y tras ser citada por el juez a declarar, huyó a Suiza en febrero de 2018, unos meses después de que Puigdemont se instalara en Waterloo e iniciara la estrategia del ‘exilio’, a diferencia de los dirigentes que se pusieron a disposición judicial, más tarde fueron juzgados y condenados y con posterioridad indultados. Quizá huyó por un error de cálculo de sus abogados ya que finalmente solo fue procesada por desobediencia, lo que en ningún caso implicaba ir a prisión.

Gabriel se entrega al Supremo tras cuatro años huida y acota el margen de Puigdemont