viernes. 27.01.2023

El Gobierno aprueba su plan anticrisis dividido por los precios y la guerra

La actividad regresa al Congreso con la comparecencia de Sánchez y la negociación de la vivienda

La reanudación de la actividad parlamentaria ha vuelto a despertar de su letargo las viejas rencillas que existen en el Gobierno de coalición. Hoy comparecerá en el hemiciclo el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con una intervención destinada, tal y como está registrada, a informar de los dos últimos Consejos Europeos (celebrados en octubre y diciembre) pero que encerrará un discurso con tintes políticos a modo de pistoletazo de salida a la precampaña de las autonómicas y municipales. Lo hará, además, tras la votación para la convalidación del de medidas de respuesta a las consecuencias económicas y sociales de la Guerra de Ucrania. Al ejecutivo le salen las cuentas para aprobar el decreto, pero precisamente dos elementos relacionados con la invasión rusa -la inflación y el envío de armas al frente- vuelven a provocar una división en Moncloa y en un momento en el que tanto PSOE y Podemos engrasan su maquinaria electoral.

La formación que dirige Ione Belarra volvió a presionar ayer a su socio para «intervernir» los precios de la cesta básica de alimentos. Entienden que la reducción del IVA del 4% es «insuficiente» y piden a Ferraz «ir más allá», con el ejemplo del tope de precios de las mascarillas durante la pandemia como referencia de, entienden, «valentía». En la rueda de prensa de los lunes, tras la reunión de la Ejecutiva del partido, el coportavoz Javier Sánchez Serna enfatizó que «no es tolerable» que la ciudadanía «haga malabares» para comprar productos básicos mientras los grandes supermercados «aumentan sus beneficios extraordinarios».

Pero en Ferraz siguen cerrados a esta cuestión. Ayer, la portavoz del PSOE, Pilar Alegría, recomendó a Ione Belarra mantener una «cierta prudencia verbal» tras sus ataques a los presidentes de las grandes cadenas de distribución. Aunque entiende que estas palabras se dieron en el marco de un acto político, celebrado el sábado, en el que es «legítimo», afirmó, manifestar críticas políticas. No fue el único cruce de declaraciones entre ambas formaciones. La otra derivada en este rifirrafe llegó por la petición de algunos socios europeos a Alemania para que envíe sus tanques Leopard 2 —o lo autorice a terceros países— al frente Este de Ucrania. Una cuestión que ha provocado un fuerte debate a nivel internacional, pero que en lo doméstico ha resucitado las divergencias que surgieron en la coalición al inicio de los combates, hace ya casi un año.

La ministra de Defensa, Margarita Robles, sin rodeos cuando se trata de este asunto, respondió a Podemos que todo el material militar aportado sirve para garantizar la «legítima defensa» frente a la ofensiva rusa. Lo hizo después de que los morados criticaran su supuesto «furor bélico». «No es necesario un debate público ni enfrentamientos entre los aliados», zanjó.

Para Robles, en el caso de España, y más allá del debate internacional, la posición del Gobierno es «clara» en defensa de la «unidad» entre los aliados, de la «discreción» y el apoyo a Ucrania en función tanto de «sus necesidades como de las disponibilidades».

Pero por si no hubiera poco perejil en la salsa, también se retomará en el Congreso la tramitación de la ley de vivienda un año después de su aprobación en Consejo de Ministros. Se prevé una reunión corta, debido a la agenda parlamentaria, y que se celebre a puerta cerrada. Aunque tendrán que limar diferencias.

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