martes 02.06.2020

El Gobierno carga contra el PP por dejarle solo y forzarle a ir con Bildu

Ultimátum de Junqueras a Sánchez con Cataluña: «Sin mesa de diálogo no hay legislatura»
Pablo Iglesias y Gabriel Rufián, en el Congreso de los Diputados. KIKO HUESCA
Pablo Iglesias y Gabriel Rufián, en el Congreso de los Diputados. KIKO HUESCA

El Gobierno ha culpado al PP de dejarle solo y mirar para otro lado con la aprobación de la última prórroga del estado de alarma y obligarle a buscar apoyos en otros grupos como EH-Bildu, a pesar de la perplejidad y el enfado que el acuerdo con los abertzales ha generado en algunos barones socialistas.

Los populares han desdeñado ayer esas críticas, y su vicesecretario de Comunicación, Pablo Montesinos, se ha preguntado, con cierto sarcasmo, si el Gobierno también les va a responsabilizar de la muerte de Kennedy, cuando ha sido Pedro Sánchez quien ha cerrado un pacto con un partido que no ha condenado a ETA.

Pese a ello, la portavoz del Ejecutivo, María Jesús Montero, ha defendido el pacto porque, a su juicio, con la situación de crisis que vive España no pueden permitirse «vetos contrapuestos» y es necesario «amarrar apoyos» para defender la salud de los españoles.

Así, ha recriminado la «dinámica de negociación imposible» de quien ha votado que no «con los dedos cruzados», con la esperanza de que saliese adelante el estado de alarma, pero sin su apoyo.

Una actitud que también ha reprochado a algunos partidos de izquierda, en referencia a sus socios de ERC, a los que, eso sí, no ha citado.

SUBE EL TONO

Mientras, ERC ha elevado el tono contra el PSOE. Después de que el Gobierno pactara con Ciudadanos la prórroga del estado de alarma, los republicanos criticaron con dureza las nuevas alianzas de los socialistas, pero mantuvieron las puertas abiertas a seguir negociando. Oriol Junqueras, en cambio, ha lanzado un ultimátum al presidente del Gobierno. «Si no hay mesa de negociación, no hay legislatura», ha afirmado en una entrevista en Telecinco.

Los republicanos catalanes llevan semanas exigiendo al Gobierno que vuelva a convocar la mesa de diálogo entre el Ejecutivo central y el catalán para abordar la cuestión catalana. La mesa se encuentra en ‘stand by’ como consecuencia de la crisis de la pandemia. ERC pide que una vez remita la intensidad del brote de coronavirus, la mesa debería volver a reunirse. Y en concreto, exigen que sea antes de verano.

«Si no cumplen con la mesa de negociación, no hace falta que cuenten con Esquerra», ha reiterado el dirigente republicano, desde prisión, donde cumple una condena de 13 años.

ENFADO ENTRE SOCIOS

El acuerdo que el Gobierno suscribió el miércoles con EH Bildu y su anuncio después de la votación de la prórroga del estado de alarma ha sido para el PNV una de esas gotas que acaba por colmar el vaso. Andoni Ortuzar avisó ayer a Pedro Sánchez de que el «depósito de confianza» de su partido tiene ya «la luz de reserva encendida». El pacto ha convulsionado la política, también en el País Vasco, que encara su precampaña electoral. El presidente de los nacionalistas rechazó tener celos de EH Bildu por jugar un papel, el de conseguidor, que normalmente lleva el sello del PNV. Sí afeó, sin embargo, que la izquierda abertzale se «vanaglorie» de lo que siempre dijo «era vender Euskadi por un plato de lentejas».

Mientras, el Gobierno confía en que el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, regrese a la mesa de diálogo social. Y, en todo caso, parece volcado en conseguir que así sea. Aunque los puentes entre Moncloa y la patronal no se han roto del todo. Al menos según la versión del Gobierno y pese al visible enfado que mostró Garamendi el jueves y a que no se presentara a la reunión que debía haber mantenido con el ministro José Luis Escrivá a propósito del ingreso mínimo vital.

El Gobierno carga contra el PP por dejarle solo y forzarle a ir con Bildu