lunes 30/11/20
Banca española

El Gobierno halla en la integración con CaixaBank la solución para aclarar el futuro de Bankia

 La gestación del que será primer banco de España está "avanzada" tras el aval de Calviño, quien espera maximizar la devolución de las ayudas
Imagen tomada este viernes de la sede social de Bankia. MANUEL BUQUE
Imagen tomada este viernes de la sede social de Bankia. MANUEL BUQUE

El Gobierno está a punto de conseguir deshacerse de la 'patata caliente' de Bankia: una participación pública del 60% en la entidad que fue rescatada en el peor momento de la anterior crisis con unas ayudas públicas millonarias cuya sombra ha perseguido al banco durante años.

El Ministerio de Economía, comandado por Nadia Calviño, ha encontrado en la absorción por parte de CaixaBank la que considera como "mejor fórmula" para reducir drásticamente su participación y, a la vez, tratar de recuperar el mayor importe de ayudas posibles, dentro del actual contexto financiero.

La fusión de ambos grupos supondrá la creación del primer banco de España en cuanto a volumen de activos (más de 650.000 millones), clientes (una base cercana a los 20 millones), implantación territorial (casi 7.000 oficinas) o recursos de los ciudadanos (nóminas, depósitos y créditos, así como inversiones).

Apunte optimista

La absorción de Bankia por parte de CaixaBank "es la mejor opción para una recuperación"

Pero más allá de la operación financiera, la integración implica un alivio para la participación que el Estado mantiene en la entidad presidida por José Ignacio Goirigolzarri a través del FROB. En el fondo de rescate asumen ya que si consiguen que con la fusión se genere más valor, la Administración "saldrá más beneficiada" al disponer de unas acciones que se pondrán vender en el futuro "a mejor precio". También gracias a un dividendo que, esperan, sea superior.

La participación del Estado, aún sin definir, representaría en torno a un 14%. Con ese paquete, el Tesoro ingresaría el reparto de dividendos que apruebe el grupo. Y si encuentra el momento idóneo, podría venderlo "de forma mucho más líquida y ágil que ahora", indican fuentes bancarias. También apuntan que la absorción de Bankia por parte de CaixaBank "es la mejor opción para una recuperación mayor de las ayudas públicas".

De los más de 22.400 millones de euros que el Estado inyectó en BFA (matriz de Bankia), la entidad solo ha podido reintegrar unos 3.300 millones al erario público, un 15% de lo recibido.

Nadia Calviño era consciente de que el nuevo plazo auto-otorgado por la propia Administración para privatizar el grupo (hasta el 31 de diciembre de 2021) tampoco iba a ser viable ante la caída de las cotizaciones de la entidad (hasta antes del anuncio a la CNMV era de 1 euro por acción); y mucho menos con la sobrevenida crisis del coronavirus, que ha acelerado el proceso.

Reparto de poder

El Ejecutivo ha estado al tanto de las negociaciones entre los ejecutivos de ambas entidades, materializada el jueves a medianoche en el hecho relevante que anunciaba el "estudio" de la integración. En realidad, el acuerdo está mucho más cerca de lo que ese documento apuntaba. "Será pronto cuando se haga efectivo", indican fuentes financieras. A falta de los flecos legales habituales, el pacto está "avanzado" para llevarlo a cabo. Ambos grupos esperan que, si nada se trunca por el camino, antes de final de año CaixaBank absorba a Bankia.

El proceso puede prolongarse durante seis meses para que culmine en esa nueva entidad; y otros tantos en la integración tecnológica. Pero "hay prisas por hacerlo", indican esas mismas fuentes. "Más aún ante la situación de crisis", explican.

Todo apunta a que José Ignacio Goirigolzarri sería el presidente de la nueva corporación; y Gonzalo Gortázar, el consejero delegado. Precisamente entre los flecos a definir queda el papel del propio Goirigolzarri como presidente, muy implicado en la gestión de Bankia desde 2013. El histórico banquero quiere mantener un papel protagonista ante el reto de la integración de dos entidades tan distintas.

Madrid o Barcelona

Hay muchas más dudas sobre la que será la sede operativa de la nueva corporación

Las sinergias que se generen en cada uno de los territorios serán clave para definir el recorte de gastos necesario para mejorar la rentabilidad y hacer frente a un escenario en el que previsiblemente la morosidad se dispare. En el primer semestre, el beneficio de CaixaBank ha caído un 37% y el de Bankia un 47%.

Una sede social en Valencia y dos operativas El puente aéreo, o el corredor del AVE, dominarán el día a día de los responasbles de CaixaBank y Bankia cuando se materialice la operación de integración de ambas entidades. La definición de esta cuestión es clave dentro de las negociaciones que mantienen los responsables de las entidades. Tanto CaixaBank como Bankia tienen su respectiva sede social (el domicilio empresarial a efectos tributarios, legales y accionariales) en Valencia.

La primera, desde que en octubre de 2017 lo trasladara por el referéndum de independiencia en Cataluña; la segunda, porque allí lo estableció tras la fusión entre Caja Madrid y Bancaja. Nada apunta que esta sede vaya a ser trasladada.

Sin embargo, hay muchas más dudas sobre la que será la sede operativa de la nueva corporación. CaixaBank mantiene su cuartel general en la Avenida Diagonal de Barcelona, centro de todas sus decisiones. Bankia ostenta su poder desde la Plaza de Castilla en Madrid. Que una sede gane más peso que la otra está por definir. Desde ahí controlarán el primer banco de toda España, aunque también existe la opción de una ubicación compartida entre las dos urbes.

El Gobierno halla en la integración con CaixaBank la solución para aclarar el futuro de...
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