domingo 9/8/20

Gobierno, patronal y sindicatos pactan que los ertes sirvan contra despidos en las crisis

El acuerdo firmado ayer da impulso a Pedro Sánchez en la negociación en la UE del gran fondo europeo del coronavirus
Pepe Álvarez (UGT), Unai Sordo (CC OO),  Pedro Sánchez, Antonio Garamendi (CEOE) y Gerardo Cuerva (Cepyme) ayer, en la firma en La Moncloa. CHEMA MOYA
Pepe Álvarez (UGT), Unai Sordo (CC OO), Pedro Sánchez, Antonio Garamendi (CEOE) y Gerardo Cuerva (Cepyme) ayer, en la firma en La Moncloa. CHEMA MOYA

España ya tiene un pacto para reactivar la creación de empleo de calidad tras la parálisis económica generada por el coronavirus. Gobierno, sindicatos y patronal se felicitaron por el Acuerdo por la Reactivación Económica y el Empleo que suscribieron ayer a las puertas de la Moncloa. Pero entre la celebración del consenso del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con la afirmación «cuando España acuerda, España avanza», la reivindicación de la cultura de la «concertación social» de Unai Sordo, secretario general de CC OO, y la determinación con la que Antonio Garamendi, presidente de CEOE, aseguró que «la paz social es la mejor infraestructura de un país», también hubo lugar a disensos. Todo por los impuestos.

Los firmantes reivindicaron el acuerdo como «excelente indicador de confianza que enviamos a nuestros socios europeos y a todo el mundo», como expresó Sánchez, o porque «genera expectativas y confianza» al «abrir una puerta a la reconstrucción del país», según Pepe Alvarez, secretario general de UGT. Pero Garamendi, tras insistir en su apoyo a Nadia Calviño en su candidatura a la presidencia del Eurogrupo, lanzó un mensaje al Ejecutivo, al que instó a respetar los cauces del diálogo social, para «no enterarse por la prensa» de ciertas decisiones adoptadas y para que éstas no se tomen de un día para otro y haya tiempo para la negociación.

Erte: instrumento estructura

El documento suscrito ayer es, en realidad, un compromiso para seguir negociando y llegando a acuerdos «en los foros correspondientes con el fin de acelerar la reactivación económica y la creación de empleo de calidad, y lograr cuanto antes un crecimiento sólido, inclusivo y sostenible».

Se establecen directrices como la consolidación de los expedientes de regulación temporal de empleo (erte) como instrumento estructural que facilite la adaptación de la economía a los ciclos, «en línea con otros países europeos, protegiendo el tejido productivo, el empleo y a los trabajadores». El texto marca el objetivo de la modernización del marco laboral «a fin de minimizar el impacto sobre el empleo de crisis futuras» y «evitando que el despido sea el principal mecanismo de ajuste ante caídas de la actividad o cambios del ciclo».

A más corto plazo, la misión es la reincorporación de los trabajadores que ya están afectados por erte derivados de la crisis de la Covid-19, «primando los ajustes de capacidad en horas de trabajo y no en empleos». Y, además, hay acuerdo respecto a que las empresas deben recontratar a los trabajadores temporales cuya relación laboral finalizara durante la pandemia «cuando las circunstancias así lo permitan» y «potenciando la contratación indefinida».

También se habla de la formación y la recualificación de los trabajadores para que accedan a los empleos que genere la nueva economía que se busca diseñar: digital, verde y reindustrializada.

El pacto incluye el compromiso para abordar «las necesarias adaptaciones para el refuerzo y la garantía de sostenibilidad y suficiencia a largo plazo» de las pensiones «protegiendo su poder adquisitivo».

Gobierno, patronal y sindicatos pactan que los ertes sirvan contra despidos en las crisis