lunes. 08.08.2022

El Gobierno no regulará la temperatura en las oficinas e impone un apagón en los escaparates

El plan de ahorro energético, que incluirá sanciones, dejará sin luz los monumentos a partir de las diez de la noche
                      Teresa Ribera, vicepresidente tercera y ministra de Transición Ecológica, ayer, en la rueda de prensa. MARISCAL
Teresa Ribera, vicepresidente tercera y ministra de Transición Ecológica, ayer, en la rueda de prensa. MARISCAL

«La situación es crítica y se puede producir un corte del gas ruso en cualquier momento». Con estas palabras, la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, presentó anoche el nuevo plan de ahorro energético con el que se pretende reducir un 7% el consumo nacional siguiendo las recomendaciones de Bruselas y que, finalmente y pese a lo aireado, no afectará a los centros de trabajo. En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Ribera dejó claro que «antes de septiembre era imprescindible abordar este primer paquete de medidas de ahorro y eficiencia». La ministra enfatizó que las medidas implicarán sanciones para aquellos que no cumplan, aunque su vigilancia corresponderá a las comunidades autónomas. Además, este plan será complementado con el marco que el Ejecutivo presentará en septiembre en el plan de contingencia.

Temperaturas acotadas

Una de las grandes novedades será la limitación de las temperaturas de los edificios públicos. En concreto, se insta a un límite de 27 grados en el caso del aire acondicionado en verano y a los 19 grados para la calefacción en invierno, al menos, hasta noviembre de 2023. Según detalló la ministra, los cálculos apuntan a que cada grado que se acota, se ahorra un 7% del consumo eléctrico.

Estas limitaciones afectarían no solo a edificios públicos, sino también a oficinas, espacios culturales, hoteles, cines, estaciones de trenes y autobuses, aeropuertos y grandes superficies. Ribera indicó que, para comprobar que la medida se cumple, se instalarán termómetros.

Apagón desde las 22.00 horas

Los comercios, a semejanza de lo que sucede ya en Francia y Alemania, deberán apagar las luces de sus escaparates a partir de las diez de la noche, una medida que también será de aplicación para los edificios públicos que no estén en uso, la iluminación decorativa de sus fachadas y los monumentos. Esta medida será de obligado cumplimiento una vez hayan transcurrido sietes días naturales desde la fecha de publicación de la norma en el Boletín Oficial del Estado (BOE) y hasta el 1 de noviembre de 2023.

Los locales tendrán que tener las puertas cerradas siempre que estén en funcionamiento el aire acondicionado y la calefacción, otra medida que imita lo que ya rige en Francia. Pero en este caso se da dos meses de plazo para su aplicación y se exigirá que todos los edificios cuenten con un sistema de cerrado de puertas antes del próximo 30 de septiembre.

Más teletrabajo

El real decreto fomenta el teletrabajo a semejanza de lo que ya se aplica en la Administración General del Estado, que cuenta con un catálogo de puestos en los que es posible trabajar en remoto y otros en los que se requiere de presencialidad. Por ello, Ribera instó a que las empresas a que, al igual que se hizo durante la pasada crisis sanitaria, animen a sus trabajadores a teletrabajar y permitan concentrar horarios para así ahorrar desplazamientos y a su vez ahorrar el consumo en edificios públicos.

Para evitar que se consuma más de lo que corresponda, los inmuebles que hayan pasado la inspección de eficiencia energética antes del 1 de enero de 2021 deberán someterse a una revisión extraordinaria antes del 31 de diciembre de 2022, de modo que todos los edificios con un consumo de climatización relevante hayan superado una inspección en los últimos dos años.

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