viernes 10.04.2020

La inmigración abre las primeras tensiones entre los socios del Gobierno

Los planes en materia de política migratoria que tiene previsto impulsar el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, han generado las primeras tensiones en el seno del Gobierno de coalición, ya que Unidas Podemos ha dejado ver su rechazo al considerar que no cumplen con el programa acordado.

Se trata, por un lado, de la ley de asilo que está preparando el Ministerio del Interior y que, según ha avanzado El País, supondrá un endurecimiento de las condiciones para que los migrantes soliciten protección y, por otro, del acatamiento por parte del Ministerio del Interior de la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que avala las devoluciones sumarias, conocidas como devoluciones en caliente.

Unidas Podemos considera que «apostar por endurecer la ley contra las personas que vienen a trabajar a nuestro país huyendo del hambre y de la guerra o elogiar sentencias que avalan la violación de sus derechos humanos» es «lo contrario» de lo que figura en el acuerdo de gobierno de coalición que firmaron con el PSOE. Además, creen que estas políticas son también «lo contrario» de lo que desean «la inmensa mayoría» de los votantes, no sólo de Unidas Podemos sino también del PSOE.

Unidas Podemos espera que el Ministerio del Interior aclare cuanto antes lo que, de momento, califican de «malentendido». No obstante, el partido de Iglesias no esconde el malestar que les genera estas líneas de actuación que tiene previsto poner en marcha Marlaska.

Si bien las voces críticas con la sentencia han sido numerosas desde las filas de Unidas Podemos, no ha ocurrido lo mismo en el PSOE. El Ministerio del Interior trasladó que el Ejecutivo respecta y acata la sentencia, «como no puede ser de otra manera».

Por el contrario, la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, aseguró que no comparte la resolución adoptada por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, y aseguró que España debía «estar a la altura de las exigencias de los derechos fundamentales». | EUROPA PRESS

La inmigración abre las primeras tensiones entre los socios del Gobierno