lunes 18/10/21

Italia deja en libertad a Puigdemont y le cita en Cerdeña el 4 de octubre

El expresidente catalán dice al salir de prisión que «España no pierde la oportunidad de hacer el ridículo»

El Tribunal sardo que debe decidir sobre la entrega del expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont a las autoridades españolas le dejó ayer en libertad con la única obligación de regresar a Cerdeña, donde fue detenido la noche del pasado jueves, el próximo 4 de octubre. El político independentista queda en libertad sin medidas cautelares, por lo que mantiene la libertad para viajar fuera de Italia.

«No hay ninguna medida cautelar. Puede viajar a donde quiera», informó el abogado italiano que asiste a Puigdemont en Cerdeña, Agostino Marras. Tras prestar declaración en el Tribunal de Apelación de Sassari, Puigdemont quedó libre sin que pesara sobre él «absolutamente ninguna medida cautelar», subrayó Marras, para dejar claro que puede viajar sin restricciones fuera de Italia.

Así pues, la primera vista para decidir sobre la Orden Europea de Detención y Entrega (OEDE) emitida por el Tribunal Supremo se celebrará el 4 de octubre a las 11.30 horas de la mañana, aunque el equipo legal de Puigdemont no quiso precisar si deberá asistir presencialmente o podría comparecer por vía telemática. Tampoco aclararon si Puigdemont abandonará Cerdeña antes de que se celebre la audiencia en octubre, aunque sí apuntaron que tiene «agenda» de varios días en la isla.

La directiva de aplicación de la euroorden prevé un plazo máximo de 60 días para que el Estado miembro requerido tome una decisión sobre si ejecuta o no la extradición solicitada por otro Estado miembro. Este plazo podría ser prorrogado otros 30 días en casos excepcionales. Las autoridades de ambas partes tendrían después diez días para acordar y llevar a cabo la entrega del detenido. Según salió de la cárcel, el expresident catalán dijo que «España no pierde la oportunidad de hacer el ridículo».

Desde España, el Tribunal Supremo no tiene la menor duda: Las euroordenes contra Carles Puigdemont y sus ex consellers Clara Ponsatí y Toni Comín están plenamente vigentes porque nunca se desactivaron. El Gobierno no contaba con que, una semana después de haber logrado blindar con Pere Aragonès la mesa de diálogo a la que tanto Pedro Sánchez como el presidente de la Generalitat han apostado la legislatura, estallara semejante bomba. La detención de Carles Puigdemont, en la noche del jueves, en Cerdeña, podía haber propinado una buena sacudida a la entente entre los socialistas y Esquerra, aliado crucial para los Presupuestos. Daba evidentes alas a Junts, determinado a dinamitar la estrategia de su socio y rival en el Govern. Pero tras un primer momento de inevitables dudas y consultas, la Moncloa transmitió ayer a primera hora su total «tranquilidad». «El mensaje que quiero trasladar es de compromiso y de reivindicación, hoy más si cabe, del diálogo», adujo Pedro Sánchez tras subrayar que la huida de Puigdemont se produjo «con otro Gobierno». El presidente reiteró además que su Ejecutivo respeta y acata todos los procedimientos judiciales que puedan abrirse tanto en España como en la UE, en un intento de desmarcarse de la decisión de Italia.

Italia deja en libertad a Puigdemont y le cita en Cerdeña el 4 de octubre
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