jueves 23/9/21

Juan Carlos I ya estaba en Abu Dabi cuando se anunció su marcha de España

La Zarzuela no aclara si el rey emérito fijará allí su residencia o cuánto tiempo permanecerá en el país árabe

«Su Majestad el rey don Juan Carlos ha indicado a la Casa de Su Majestad el Rey que comunique que el pasado día 3 del presente mes de agosto se trasladó a Emiratos Arabes Unidos, donde permanece en la actualidad». Con este escueto comunicado, distribuido ayer poco antes de las tres de la tarde, se puso fin a dos semanas de especulaciones sobre el paradero del emérito.

En realidad, pese a los rumores iniciales que lo situaban en la República Dominicana o en Portugal, desde hace días era ya un secreto a voces que Juan Carlos I estaba en Abu Dabi. Pero faltaba la confirmación. Y, con ella, la evidencia de que cuando el Palacio de la Zarzuela anunció que quien fuera jefe del Estado durante 39 años abandonaba España, «guiado por el convencimiento de prestar el mejor servicio a los españoles, a sus instituciones y a ti como Rey», según sus palabras, el padre de Felipe VI ya se encontraba en los Emiratos Arabes.

Es indudable, a su vez, que tanto la Casa Real como el Gobierno están al corriente en todo momento del paradero de Juan Carlos de Borbón, aunque Pedro Sánchez, al día siguiente de anunciarse su salida, declarara abiertamente que lo desconocía. Con los días, fue matizando sus palabras y trasladaba a la Zarzuela, y más concretamente a Juan Carlos I, la responsabilidad de comunicar dónde estaba en la actualidad.

Tampoco el rey Felipe, en sus breves encuentros con los medios de comunicación durante estos días en Baleares, hizo ademán de dar respuesta a la pregunta más formulada desde que el 3 de agosto, «ciertos acontecimientos pasados de mi vida privada», en palabras del emérito, llevaran a su padre a anunciar su marcha de España.

Eso sí, fuentes de la Casa Real, con la finalidad clara de evitar que se le siguiera preguntando a Felipe VI por el paradero de su padre, aseguraron que sería él mismo, cuando estimara conveniente, quien dijera dónde se encontraba. Su salida, añadieron, corresponde a una decisión personal y se circunscribe a su vida privada, toda vez que renunció a la institucional en junio de 2019 y que ya no cuenta con asignación pública.

Por qué ahora y no hace dos semanas es una incógnita que probablemente el tiempo no resolverá. Pero quedan bastantes más. Por ejemplo, cuánto tiempo permanecerá del rey emérito en los Emiratos Árabes o, por concretar, en cuál de los siete emiratos está.

A esta última cuestión parece que sí hay respuesta, y es en Abu Dabi, a donde habría llegado procedente de un vuelo privado que habría partido el día anterior desde el aeropuerto de Vigo, según adelantó ‘ABC’ en su día. Y también es más que probable que don Juan Carlos no fije en los Emiratos Árabes su residencia definitiva. Según parece, su intención es realizar visitas, más o menos prolongadas, eso ya se verá, a sus amistades de toda la vida.

El rey emérito mantiene muy buena relación con los representantes de las dinastías que reinan en los países del golfo Pérsico. Abu Dabi ha sido uno de los destinos más frecuentados por el padre de Felipe VI desde su abdicación en junio de 2014.

La última vez que estuvo en este emirato fue a finales de noviembre del pasado año con motivo del Gran Premio de Fórmula 1 en el circuito de Yas Marina. Un año antes viajó también con motivo de esta competición, aunque aquella visita no estuvo exenta de la polémica tras publicarse una foto en la que se le veía saludando al príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salman, pocas semanas después de que la CIA le hubiera acusado de ser el principal responsable del asesinato en Turquía del periodista saudí Jamal Khashoggi.

En Abu Dabi, pese a que ‘Nius’ difundió una fotografía de Juan Carlos I bajando del avión, el emérito no está expuesto a los medios, disfruta de absoluta intimidad y su estancia, invitado por sus amigos, no le ocasiona gastos. Sin embargo, el hecho de que el padre de Felipe VI haya elegido un país árabe, en el que se acostumbra a hacer valiosos regalos, como la supuesta donación de Arabia Saudí que ahora está bajo el foco de la justicia suiza y que ha sido el detonante de su salida de España, sólo contribuye a desgastar aún más su ya debilitada imagen.

A pesar de residir fuera del país, don Juan Carlos seguirá perteneciendo a la Familia Real y mantendrá el título vitalicio que se le reconoció poco antes de su abdicación y que le otorga honores de Príncipe de Asturias.

Juan Carlos I ya estaba en Abu Dabi cuando se anunció su marcha de España