martes 24/5/22

ANDER AZPIROZ | PONTEVEDRA


El veredicto del jurado popular en el juicio por el asesinato de Diana Quer se conocerá finalmente este sábado. Estaba previsto que la decisión que debe determinar el grado de culpabilidad de José Enrique Abuín, alias ‘El Chicle’, se conociera ayer. No obstante, el presidente del tribunal devolvió el veredicto al jurado, formado por cinco hombres y cuatro mujeres, al considerar que existían errores de forma y algunas contradicciones en las respuestas al formulario que se le presentó. También reclamó, a su vez, una mayor fundamentación. La decisión fue respaldada por todas las partes.


El jurado, por tanto, volvió a reunirse y permanecerá aislado hasta que solvente los fallos detectados por el tribunal. Se espera que su decisión se conozca a las diez de la mañana de este sábado.


Diana Quer desapareció en agosto de 2016 durante las fiestas de A Pobra (La Coruña). Su cadáver fue localizado casi 500 días después en un pozo situado en una nave abandonada de Rianxo, a donde El Chicle condujo a la Guardia Civil tras ser detenido por el intento de agresión de otra joven, acción por la que también ha sido condenado.


Si el jurado considera que la joven sufrió abusos sexuales, algo que los forenses no han podido determinar debido al tiempo que el cuerpo permaneció sumergido en el pozo, El Chicle se enfrentaría a una posible condena de prisión permanente revisable, algo que, en cualquier caso, decidirá el tribunal tras hacerse público el veredicto.


Este viernes, a las puertas del juzgado, Juan Carlos Quer, el padre de Diana, pidió que se dejara a los miembros del jurado efectuar «del modo más tranquilo posible» sus deliberaciones ante las cuestiones indicadas por el magistrado sobre el veredicto.


«Simplemente, que sigo confiando en la Justicia. Nada más», incidió Quer, firme defensor de que El Chicle sea condenado por el crimen de hija y se le imponga el máximo castigo: la prisión permanente revisable.

El juez devuelve al jurado el veredicto del Chicle y les demanda más rigor