viernes. 27.01.2023
Alega que lo hizo para que los niños no acabasen en un horfanato

El juez que impidió a una madre tener a sus hijos se jacta de ello

La mujer, enferma de cáncer, puede tardar varios años en cobrar la indeminización si la fiscalía recurre
El juez de Familia 7 de Sevilla, Francisco Serrano, rechazó ayer las críticas de la Audiencia Provincial contra sus resoluciones en el caso de los hermanos Iván y Sara y dijo que es necesaria una reforma de la ley para no «condenar a los niños a la institucionalización en orfelinatos». Serrano, duramente criticado por la Audiencia de Sevilla en la sentencia que condena a la Junta de Andalucía a pagar 1,4 millones de euros por la retirada irregular de los dos hermanos a su madre, declaró que no tiene «ningún miedo porque otras veces me han puesto de chupa de dómine y cuando el asunto ha llegado al Tribunal Supremo en todas las ocasiones me han dado la razón». Según el juez, es necesaria una reforma de la ley para que los padres biológicos sean informados correctamente de lo que significa una declaración de desamparo de sus hijos y no puedan oponerse a ella pasados cuatro o cinco meses. Ello debe ser así -continuó el juez- porque los niños dados en acogimiento «desarrollan un entroncamiento con su nueva familia que es imposible de romper porque han creado un cariño y afecto con quienes consideran sus verdaderos papá y mamá» y volver con los padres biológicos les supone recuperar «un mal recuerdo». En contra de la Audiencia, que considera «absurdo, sorprendente y carente de todo fundamento legal» la decisión del juez de resolver la indemnización a la madre de los hermanos, Carmen Fernández, en forma de sentencia y no de auto, Serrano afirmó que «por la cuantía, interés y trascendencia del caso, primero de esta índole en España, lo llevé como un juicio ordinario que debe acabar en sentencia y no en auto». Añadió que ello supuso «la comparecencia preliminar y todas las fases de un juicio ordinario, para que no hubiera ningún tipo de indefensión para ninguna de las partes». «Absurdo y sorprendente» En contra de la Audiencia, que considera el tema zanjado y, por lo tanto, la madre debería cobrar la indemnización en el plazo de 20 días, Serrano cree que se trata de «dos criterios distintos que, en cuestión de Derecho, se pueden discutir». Añadió que el fiscal y la Junta de Andalucía, «que no son ignorantes en cuestiones legales, mantuvieron esta misma posición y son ahora quienes deben decidir» si recurren al Tribunal Supremo. Francisco Serrano manifestó que el Supremo le ha dado la razón en otros asuntos como la llamada «niña de Banamaurel» de Granada y aseguró que «la ejecución de una sentencia en cuestión de menores es muy difícil de llevar a cabo porque lo que hoy es así, mañana no puede ser». «Un niño no es una cosa estática» y entenderlo así «es condenarles a una política de orfelinatos y de institucionalización de los menores», señaló. La Audiencia de Sevilla ha condenado a la Junta de Andalucía a indemnizar en 1.400.000 euros a Carmen Fernández por el «calvario» sufrido con la retirada de sus hijos Iván y Sara en un proceso «absurdo» en el que además han sido «pisoteados» los derechos de los menores a estar con su madre. La sección Sexta de la Audiencia critica el proceso judicial «absurdo, sorprendente y carente de todo fundamento legal» utilizado por el juez Francisco Serrano, que «de manera subjetiva, procedió a ampliar los plazos procesales» y dictó sus resoluciones en forma de sentencia, y no de auto, «atribuyéndose facultades legislativas». La Junta asumió la tutela de los niños cuando tenían cuatro y cinco años, debido al alcoholismo que entonces sufría la madre, y los dio en acogimiento a una familia de Dos Hermanas (Sevilla), de ahí que una vez superada su enfermedad haya sido incapaz de recuperarlos pese a que su abogado, Gabriel Velamazán, ha ganado todos los pleitos entablados desde 1996.

El juez que impidió a una madre tener a sus hijos se jacta de ello
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