lunes 23/11/20

La jueza abre juicio oral contra los cuatro acusados del asesinato de Ardines

Imagen de la detención de uno de los implicados. J. L. CEREIJIDO
Imagen de la detención de uno de los implicados. J. L. CEREIJIDO

La jueza de Llanes (Asturias) ha acordado la apertura de juicio oral contra los cuatro acusados de asesinar al concejal de IU Javier Ardines el 16 de agosto de 2018 en la parroquia llanisca de Belmonte de Pría.

Los cuatro acusados, a los que la jueza impone el pago de una fianza solidaria de 533.000 euros y para los que la Fiscalía pide una pena individual de 25 años de cárcel, son Pedro L.N.A., amigo de la víctima, como inductor; M.K. y D.B., dos presuntos sicarios de nacionalidad argelina como coautores, y J.M.B., presunto intermediario, como cooperador necesario. El caso será juzgado por un tribunal con jurado ante la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Oviedo en una fecha aún por determinar.

El jurado tendrá que dirimir si, tal y como relata la Fiscalía, dos ciudadanos argelinos mataron al edil tras aceptar el encargo que hizo el presunto inductor del crimen, Pedro Luis N.A., al descubrir que su esposa mantenía con el concejal una relación extramatrimonial desde hacía 30 años «encubierta y paralela» a la de sus respectivas parejas.

Pedro Luis N.A. descubrió la relación en diciembre de 2017 y empezó a visitar tiendas «online» de videovigilancia, dispositivos de seguimiento de vehículos, así como de realización de pruebas de ADN para confirmar su paternidad, y aunque suplicó a su mujer que dejara al edil, esta continuó adelante con la relación, según consta en el auto.

Esta situación llevó a Pedro Luis N. A., según la juez, a decidir «acabar con la vida» de Ardines en julio de 2018 y contactó con J.M.B. para que le buscase a las personas que pudieran actuar como sicarios a cambio de dinero.

Una vez pactado el precio, el 27 de julio tanto Pedro L.N.A. como J.M.B. viajaron con uno de los sicarios a Belmonte de Pría para enseñarle la zona y darle las indicaciones necesarias para llevar a cabo una emboscada en una zona rural aislada en la que vivía el concejal.

En la madrugada del 1 de agosto, los dos sicarios colocaron una valla metálica de obra en un camino por el que debía pasar Ardines a primera hora de la mañana. A las 6.00 horas el concejal se encontró con la valla pero pudo sortearla y continuar la marcha con su vehículo, tras lo cual uno de los sicarios expresó sus reticencias a ejecutar el plan. Sin embargo, Pedro L.N.A. ofreció más dinero a cambio de intentarlo de nuevo una vez finalizadas las fiestas locales.

La jueza abre juicio oral contra los cuatro acusados del asesinato de Ardines