sábado. 03.12.2022
El portavoz del PP, Jorge Fernández, aseguró que Álvarez «forma parte del problema pero no de la solución» y exigió a la ministra que «no pida más paciencia a los ciudadanos». Desde CiU, Jordí Jané dijo que la actitud de la responsable de Fomento en sus visitas a Barcelona en plena crisis suponen «una burla a los catalanes, que tienen agotada su paciencia y están hartos de sus «promesas Nesquik» de soluciones instantáneas». «Ya se que no va a dimitir, pero le aseguro que la cesarán el día que el AVE llegue a Barcelona», concluyó Jané. Joan Puig, de ERC, fue muy crítico con Magdalena Álvarez, a la que aseguró que «ha perdido toda credibilidad». El independentista acusó a la ministra de «vivir exiliada fuera de Cataluña» y de «haber dado una puñalada trapera» con su actitud al presidente de la Generalitat, José Montilla. Joan Herrera, de IU-ICV criticó la inversión «obsesiva» en el AVE y el abandono del resto de servicios ferroviarios en una actitud «elitista» y «poco socialista». «Si estos problemas hubieran sucedido en Madrid, la ministra habría salido del Gobierno en la última crisis», dijo. José Ramón Beloki, del PNV, mantuvo un tono más conciliador y, aunque reclamó responsabilidades, pidió una mejor planificación general y la extensión del debate de las infraestructuras

«La señorita andaluza»