sábado 21/5/22

El nuevo clima que se ha instalado en el PSOE tras el Congreso Federal del pasado octubre y la crisis de Gobierno del julio, en la que Pedro Sánchez selló la paz con esa parte del partido a la que se enfrentó en las primarias de 2017, no significa que todo vayan a ser buenas palabras en la relación con los barones. El aragonés Javier Lambán aprovechó ayer la presencia el jefe del Ejecutivo en el congreso que le ratificó como líder regional para presionar con la reforma del sistema de financiación autonómica, pendiente desde 2014.

No habrá una voz única

Un día después de que la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, constatara, en una reunión organizada por la dirección del PSOE, que no será posible conseguir que los presidentes de la formación se avengan a entrar en la negociación con una única voz, Lambán advirtió de que la financiación autonómica es «a todas luces insuficiente» y emplea criterios con los que su Gobierno no está de acuerdo.

El presidente aragonés, junto al castellano-manchego, Emiliano García-Page, uno de los más críticos en el pasado con Sánchez y, sobre todo, con el acercamiento a los independentistas, se cuidó en todo caso de dejar claro que este Gobierno no es el responsable de la situación y que el problema, que afecta al sostenimiento del Estado del Bienestar, se arrastra desde el origen de la democracia y la construcción de la España de las autonomías.

Abrazo Lambán, que también reclamó la prórroga, un año más, de las ayudas económicas puestas en marcha para hacer frente a la crisis del Covid, se presentó como apoyo firme para que Sánchez culmine su propósito de agotar la legislatura.

Y este se deshizo en elogios y se fundió en un abrazo con él. «Lo que hemos vivido en estos últimos 20 meses me ha permitido conocer más aún a las personas detrás de los políticos —dijo en alusión a la pandemia—. Encontré no solo un compañero, un presidente, sino también a un amigo en la persona de Javier Lambán».

Lambán avisa de que la nueva financiación es una urgencia