jueves 27/1/22
Ione Belarra, ayer, en el Congreso de los Diputados. EMILIO NARANJO

El Congreso dio ayer un paso crucial para acabar con la opacidad que encubre y silencia en España la violencia y los abusos sexuales contra los menores. El pleno, con el mayor consenso de la legislatura y entre los aplausos de las oenegés, aprobó, por 268 votos a favor y con la única oposición frontal de Vox, la Ley Orgánica de Protección Integral a la Infancia y a la Adolescencia frente a la Violencia.

La norma pone coto a las decenas de miles de casos de maltrato, acoso escolar, extorsión digital (‘grooming’), abusos sexuales o violaciones que sufren cada año los niños y adolescentes españoles. En su punto clave, establece que los pederastas podrán ser perseguidos al menos hasta que su víctima cumpla 40 años, lo que amplía 17 años el momento en el que hasta ahora tenía efectividad la denuncia por el abuso sexual o la violación de un niño, lo que dificultará que el agresor logre eludir el banquillo.

La ministra de Derechos Sociales, Ione Belarra, resumió su espíritu en tres mensajes. Uno para toda la sociedad, pero sobre todo para las familias, en cuyo seno se producen la mayoría de los abusos: «La violencia contra los niños no es aceptable y no la vamos a permitir». El segundo, para los menores: «Ninguna persona tiene derecho a violentaros. Nadie tiene derecho a tocaros si no queréis. Si alguien os hace daño en casa, pedid ayuda en la escuela. Si alguien os hace daño en la escuela, pedid ayuda en casa. Si alguien os hace daño, nunca es culpa vuestra. Pedid ayuda, porque alguien va a ayudaros». Y el último, que provocó protestas en las bancadas conservadoras, para la jerarquía católica: «La Iglesia ha sido cómplice durante demasiado tiempo, encubriendo la violencia sexual hacia los niños, y esto tiene que terminar».

En vigor, en junio

La ley de la Infancia, que entrará en vigor como tarde en junio, cuando sea aprobada por el Senado, fue respaldada por PSOE, PP, Unidas Podemos, ERC, Ciudadanos, Más Madrid, BNG, Compromís y por la mayoría del Grupo Mixto, el 75% de la Cámara Baja. Contó con el ‘no’ rotundo de Vox y con el ‘no’ técnico de PNV, que rechazó una norma que le gusta, pero que denuncia que invade competencias autonómicas, idéntica crítica que llevó a otros nacionalistas como PdeCAT, EH Bildu o la CUP a colocarse en la abstención, pese a estar básicamente de acuerdo con el texto. Aún así, es un respaldo amplísimo si se tiene en cuenta que otras leyes con gran consenso, como la de eutanasia o la de cambio climático, lograron 202 y 190 apoyos, respectivamente.

En reconocimiento a Rhodes

La norma, también conocida como ‘ley Rhodes’, en reconocimiento al activismo de este pianista, que fue violado en su infancia de forma reiterada por un monitor deportivo, garantiza una protección de los derechos del niño inédita en España y quiere ser el instrumento que rompa la coraza que oculta, sobre todo en el ámbito familiar, todas las formas de violencia contra los menores, que no denuncian ni el 15% de las agresiones. Se trata de una ley que abarca desde la prevención a la reparación del daño, pasando por una atención integral a la víctima, muy similar a la cobertura que reciben las mujeres que sufren violencia de género.

La ley que protege la infancia logra el mayor consenso de la legislatura