miércoles 22.01.2020

Una ley de seguridad nacida al calor de las protestas

La nueva Ley de Seguridad Ciudadana ha nacido al calor de las protestas. Pocos dudan de que, al menos parte de esta norma, es la respuesta al auge de las movilizaciones. Si en 2007, el año anterior al inicio de la crisis, se comunicaron 4.527 concentraciones a las delegaciones del Gobierno, en 2013, esta cifra escaló de forma vertiginosa hasta las 43.170. Diez veces más entre un año y otro. Esto sin contar con las manifestaciones que no se comunicaron.

El pistoletazo de salida para reformar la ley se dio el 25 de septiembre de 2012 con la convocatoria ‘Rodea el Congreso’. Ese día, miles de ciudadanos rodearon el edificio de la cámara baja cuando los diputados debatían en su interior. Hubo 34 heridos y 64 detenidos.

El tamaño de los disturbios ocurridos ese día convenció al Gobierno de la necesidad de regular, dentro de la Ley de Seguridad Ciudadana, la celebración de este tipo de concentraciones y endurecer las sanciones para aquellos que las lleven a cabo al margen del orden establecido.

Una ley de seguridad nacida al calor de las protestas