jueves 26/5/22
                      Imagen de una operación contra el proxenetismo. EFE
Imagen de una operación contra el proxenetismo. EFE

Agentes de la Policía Nacional han detenido a 37 personas que formaban un grupo criminal dedicado a la explotación sexual de menores de edad, a quienes prostituían y utilizaban para la venta de sustancias estupefacientes, ha informado este lunes la Jefatura Superior de la Policía de Madrid en una nota de prensa.

Ninguna de las víctimas estaba siendo tutelada por la Comunidad de Madrid, pese a los rumores que han circulado en este sentido. Una de las menores sí fue atendida en un centro de protección regional una vez fue liberada del grupo de proxenetas, según ha confirmado a Europa Press un portavoz de la Consejería de Familia, Juventud y Política Social. La investigación comenzó el pasado mes de abril cuando los agentes tuvieron noticias de que una menor de edad se fugaba con asiduidad de su lugar de residencia y que durante sus ausencias mantenía relaciones sexuales con personas mayores de edad a cambio de dinero o de sustancias estupefacientes en el polígono Marconi o en narcopisos.

Los investigadores descubrieron que otras menores, con las que compartía lugar de residencia, se encontraban en la misma situación. Contactaban con ellas a través de redes sociales ganándose su confianza y posteriormente las utilizaban para ofrecer servicios sexuales a clientes a los que suministraban sustancias estupefacientes. En algunos casos, las obligaban a distribuir ellas mismas la droga a bordo de patinetes y, tras la entrega, eran agredidas sexualmente por los propios consumidores. En otras ocasiones, los detenidos las trasladaban a un conocido polígono de la capital donde ofrecían a los compradores del estupefaciente mantener relaciones sexuales con ellas.

Los policías tuvieron conocimiento de que una de las menores permaneció durante tres días encerrada en una habitación de un narcopiso del distrito madrileño de Usera regenteado por una de las detenidas.

Allí el procedimiento era el mismo, cuando entraban los clientes para adquirir su dosis, esta mujer les daba la posibilidad de tener sexo con la menor. En un momento de descuido, la víctima logró zafarse y pidió ayuda en un estanco próximo desde donde avisaron a la Policía Nacional. También descubrieron que uno de los mayores responsables de este entramado criminal había solicitado los servicios de una de las menores. Para ello, él mismo reservó un vehículo con conductor para que la trasladase desde el narcopiso hasta su vivienda y, una vez allí, él y otros tres varones abusaron sexualmente de la menor.

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