lunes 25.05.2020

La lucha por lograr la independencia revoluciona el mapa político catalán

CiU camina hacia su desaparición e Iniciativa y el PP ceden ante Podemos y Ciudadanos.

El debate sobre la independencia ha revolucionado el mapa político de Cataluña. Nada va a ser como antes después de las elecciones plebiscitarias que Artur Mas convocará, si puede, el próximo año. CiU se encamina hacia su desaparición como federación y sus socios, Convergència y Unió se plantean refundarse con otros nombres. El PSC se ha fracturado quizás para siempre con la creación del nuevo partido Moviment d’Esquerres Socialista, que agrupa a la amalgama de grupos socialistas soberanistas dispersos. Iniciativa y el PP ven peligrar su espacio político ante el empuje de Podemos y Ciudadanos. Solo Esquerra parece estar a salvo del tsunami que ella misma ha alimentado.

El sector soberanista del PSC formalizó ayer la ruptura del socialismo catalán con la presentación de un nuevo partido, Moviment d’Esquerres Socialista. La recién nacida organización surge de la fusión de Nova Esquerra Catalana, el partido que creó Ernest Maragall, hermano del ex presidente, cuando rompió con el PSC en 2012, y la plataforma Moviment Catalunya, integrada por históricos como Montserrat Tura, Marina Geli, Joaquim Nadal o Antoni Castells.

Es el último movimiento de los muchos que vendrán en las próximas semanas. Las convulsiones más serias apuntan a CiU, la federación que comenzó como una coalición en 1980 tiene sus días contados. Convergència, así lo ha dispuesto Artur Mas, irá a las elecciones plebiscitarias en una candidatura sin sus siglas, será una «lista de país» en la que los convergentes quedarán diluidos entre independientes. Los casos de corrupción, Palau, Pretoria, ITV, pero sobre todo el de Jordi Pujol, han devaluado hasta extremos impensables el nombre de Convergència. Después de esas elecciones, dicen en el partido, será el momento de refundar una nueva organización con otro nombre y, por qué no, otros dirigentes.

Unió Democrática ya ha comenzado su demolición. Su líder histórico, Josep Antoni Duran Lleida, está más de salida que dentro del partido.

De esta forma, los dos grandes protagonistas de la política catalana desde la transición, CiU y PSC, parecen condenados a reinventarse. El proceso soberanista ha barrido sus siglas.

Pero no son solo las fuerzas mayoritarias. Iniciativa per Catalunya también se ve en dificultades. Su posición entre dos aguas, a favor del estado catalán, pero en contra de la independencia, ha agrietado sus filas. Pero sobre todo tiene que hacer frente al poderío de Podemos.

Un proceso similar atraviesa el PP con Ciudadanos, partido que elección a elección ha pescado en su electorado catalán.

La lucha por lograr la independencia revoluciona el mapa político catalán