miércoles 2/12/20

Margarita Robles a Iglesias: «No se puede hacer oposición y estar en el Gobierno»

Podemos se revuelve contra las críticas de los ministros socialistas y arremete contra la titular de Defensa
La ministra de Defensa, Margarita Robles, en una visita al personal de las Fuerzas Armadas. MARISCAL
La ministra de Defensa, Margarita Robles, en una visita al personal de las Fuerzas Armadas. MARISCAL

Unidas Podemos se ha hartado de que los ministros socialistas les lean la cartilla un día tras otro a cuenta de su «deslealtad» con el presidente del Gobierno. Para la formación morada, hay miembros del Ejecutivo que estarían más cómodos con el PP como compañero de viaje, y niegan, además, que hayan actuado a espaldas del PSOE al presentar su enmienda a los Presupuestos para frenar los desahucios.

«Está en el programa» que pactaron en enero para dar carta de naturaleza a la coalición, aducen desde el entorno de Pablo Iglesias.

A medida que pasan las horas sube la temperatura en la sociedad gubernamental, y más que se puede elevar porque Unidas Podemos ha decidido responder a los reproches que hasta ahora había encajado en silencio tras el revuelo suscitado por su enmienda contra los desalojos domiciliarios.

La chispa la aportó ayer la ministra de Defensa, que avisó al partido del vicepresidente segundo que no se puede hacer «oposición» al mismo tiempo que «se está en el Gobierno». Las decisiones, prosiguió, que se toman en el Consejo de Ministros son colegiadas y «todos tenemos que ser leales» con ellas.

Margarita Robles, que nunca ha ocultado sus diferencias con Podemos, señaló en TVE que Pedro Sánchez es el jefe del Ejecutivo y «eso nadie debería olvidarlo, incluso dentro del Gobierno». Un mensaje que tenía a Iglesias como evidente destinatario.

Ione Belarra, secretaria de Estado de Agenda 2030 y una de las más estrechas colaboradoras del vicepresidente segundo, saltó de inmediato y escribió en Twitter que «cuando eres la ministra favorita de los poderes que quieren que gobierne el PP con Vox, quizá estés haciendo daño a tu Gobierno». La también integrante del núcleo directivo de Podemos reclamó a Robles que se aplique la lección de «humildad» que ella exige a los demás en vez de «dejarse adular por la derecha mediática».

No estuvo sola, la coportavoz de la dirección de Podemos, Isa Serra, reprochó a la ministra de Defensa que acusara de «deslealtad» a los ministros de su partido con los antecedentes decisiones tomadas por el Gobierno sin informar al socio menor de la coalición. Por ejemplo, citó, «la fuga del rey emérito, la fusión de Bankia» con Caixabank. Serra lamentó que se acuse a Podemos en términos tan crudos por «proteger a la gente» de los desalojos domicilarios en plena pandemia.

Las palabras de Robles de ayer fueron el último capítulo de una ristra de reproches con tonos más o menos encendidos de distintos ministros socialistas a sus compañeros de gabinete por sus actuaciones unilaterales. La enmienda a los Presupuestos para congelar los desahucios tras haber acordado no presentar cambios unilaterales y la petición a Pedro Sánchez para que solicite a Naciones Unidas que organice un referéndum de autodeterminación en el Sáhara Occidental en plena crisis migratoria colmaron la paciencia de buena parte del gabinete ministerial. Sánchez, de momento, guarda silencio.

Pablo Iglesias, también por ahora, se mantiene en segundo plano en este cruce de recriminaciones. Sólo rompió su silencio el miércoles para defender la enmienda presupuestaria. «A nosotros —escribió en Twitter— no nos votaron para hacer amigos, sino para empujar con las fuerzas que tenemos para revertir, aunque sea parcialmente, algunas injusticias. Gobernar es eso».

Un mutismo, afirman fuentes próximas al vicepresidente, que no quiere decir que pretenda bajar el diapasón de la polémica. Iglesias está al tanto de las respuestas que se lanzan desde su entorno y avaló la presentación de la enmienda antidesahucios como forma de presionar en el Gobierno para que la futura ley de Vivienda, que negocia Belarra con el ministro José Luis Abalos, recoja la prohibición de los desalojos en medio de una crisis, como la que ha ocasionado en este caso la pandemia.

En Podemos no entienden que los socialistas se muestren sorprendidos por el paso dado, junto a Esquerra y Bildu, porque los desahucios han sido uno de sus caballos de batalla a lo largo de los meses de negociación presupuestaria con la ministra de Hacienda, María Jesús Montero.

En el PSOE no ponen en cuestión el contenido (frenar los desalojos hasta el 31 de diciembre de 2022) de la enmienda —es negociable, afirman— lo que ha irritado son las formas, con un aviso de unas pocas horas a la portavoz socialista en el Congreso y sin conocimiento de los ministros afectados por el cambio.

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