domingo 23.02.2020

La metralla pudo causar una tragedia mayor

Un juzgado de Tarragona abre diligencias por los tres fallecidos en la petroquímica
Vista del lugar del accidente en la empresa petroquímica Iqoxe.
Vista del lugar del accidente en la empresa petroquímica Iqoxe.

Tres fallecidos y siete heridos. Tres familias rotas y toda una comarca, la del entorno del polígono petroquímico de Tarragona, que no consigue quitarse el miedo del cuerpo y que con sucesos como el del martes vuelve a lamentar que vive en una zona de riesgo. Un polvorín para los más pesimistas.

La enorme explosión en la planta de la empresa Iqoxe causó una tragedia pero pudo ser aún peor viendo la lluvia de metralla que salió despedida a la misma velocidad que la gran bola de fuego metálica de una tonelada que voló tres kilómetros hasta el barrio de Torreforta y acabó con la vida de Sergio Millán, de 59 años, que estaba en su casa.

Diferentes materiales metálicos (planchas, motores y tuberías) muy pesados aparecieron ayer esparcidos en diferentes emplazamientos de Tarragona, lo que da buena muestra de la virulencia de la explosión y la fuerza con la que salieron despedidos los restos de la planta. Aparecieron trozos en el puerto, donde las industrias del automóvil cargan sus vehículos, pero también en la universidad o en diferentes barrios. Los Mossos d’Esquadra se encargaron de recoger decenas de denuncias de afectados, entre domicilios, locales comerciales y vehículos particulares, la mayoría de ellos en la ciudad de Tarragona. Esta información forma parte de las diligencias que está practicando la Policía catalana por encargo de la Fiscalía y del Juzgado de instrucción número 1 de Tarragona.

El juzgado ha abierto diligencias por las tres muertes causadas en la deflagración. La magistrada está a la espera de los informes de los Mossos, Bomberos, Protección Civil e Inspección de Trabajo para decidir si investiga a la empresa por accidente o por negligencia. Los Mossos, en cualquier caso, irrumpieron ayer en las oficinas de la compañía. La empresa podría ser acusada de homicidio imprudente por la muerte de los dos trabajadores de la planta si llegaran a probarse deficiencias en el mantenimiento o en la seguridad de la fábrica que saltó por los aires. De momento, está descartado el delito medioambiental, ya que no constan vertidos ni emisiones tóxicas. Las causas del accidente son aún toda una incógnita, si bien los sindicatos denunciaron recortes presupuestarios en la seguridad.

La gestión de la Generalitat tras el accidente fue muy cuestionada desde el primer momento. Alcaldes y vecinos de la zona denunciaron que las alarmas no sonaron, lo que aumentó la angustia entre la población que tuvo la sensación de que todo era un caos y no sabía cómo reaccionar.

El Govern puso ayer a la empresa en el disparadero. Los Mossos hicieron registros en las oficinas de la sociedad.

La metralla pudo causar una tragedia mayor