lunes 21/9/20

Micros, cámaras y GPS, la tecnología de Guardia Civil para rastrear a los CDR

efe | barcelona


Micros y cámaras ocultos en domicilios y coches, inspecciones en las basuras, localizadores en vehículos, teléfonos intervenidos y seguimientos intensivos durante meses: así desarticuló la Guardia Civil la red de CDR acusada de preparar sabotajes con explosivos.


Hace más de un año que la Audiencia Nacional inició la investigación, bajo secreto de sumario, que el pasado mes de septiembre culminó con la detención de nueve presuntos miembros de los autodenominados Equipos Respuesta Táctica (ERT), grupo de CDR radicalizados que el juez sospecha empezaron a organizarse y a tramar sabotajes con explosivos como acciones de protesta.


Según consta en el sumario, al que ha tenido acceso Efe, la causa se abrió por los delitos de sedición y rebelión y en sus inicios se centró en la actividad de los cerca de 200 Comités de Defensa de la República (CDR), herederos de los Comités de Defensa del Referéndum (CDR) que se crearon antes del 1-O para garantizar la votación.


Ya en 2018, las conversaciones telefónicas intervenidas dieron pie a que se abriera una pieza separada por delitos de terrorismo, ante los indicios de que algunos miembros de los CDR habían empezado a experimentar con explosivos, para utilizarlos en ataques a infraestructuras clave que contribuyeran a la desestabilización política y económica, especialmente tras la sentencia del «procés».


Desde entonces, la Guardia Civil ha seguido los pasos de los CDR detenidos por terrorismo, en uno de los mayores despliegues de medios tecnológicos de investigación de los últimos años.


De hecho, desde las primeras pesquisas, la Guardia Civil advirtió de que era de «suma importancia» mantener una investigación «exhaustiva e ininterrumpida» sobre los sospechosos.

Micros, cámaras y GPS, la tecnología de Guardia Civil para rastrear a los CDR