viernes. 27.01.2023

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, aprovechó su segunda comparecencia ante el Pleno del Congreso para informar de la tragedia de Melilla del pasado 24 de junio para reiterar que no hubo muertos en el lado español de la frontera y para negar desatención sanitaria a los heridos. Además, reclamó una rectificación a quienes piden su dimisión guiados por «falsedades e indignidades».

En su intervención, arremetió principalmente contra el PP, que ha exigido su dimisión tras la nueva investigación de Lighthouse Reports, y también de forma indirecta contra el resto de grupos, entre ellos los socios del Gobierno, por vincular lo ocurrido el 24-J no con un «ataque violento intolerable» a la frontera sino con la imposibilidad de solicitar asilo por parte de los migrantes subsaharianos.

En su opinión, vincular lo ocurrido el 24-J con las carencias en el sistema de asilo desde embajadas y puestos fronterizos, como este miércoles ha reiterado el diputado de Unidas Podemos Enrique Santiago, lo que hace es «poner en riesgo» a los migrantes y a los policías que protegen dichas fronteras.

«España es un país de acogida para cualquier solicitante de asilo que llame a sus puertas pero no puede permitir que nadie intente derribarlas a patadas», ha comentado.

Tras aumentar las críticas de los grupos políticos contra su gestión del pasado 24-J, Grande-Marlaska insistió en que las muertes se registraron en Nador (Marruecos) y defendió la «proporcionalidad» de la Guardia Civil, desligando su operativo de los al menos 23 fallecidos.

El ministro se enroca en su versión de que en territorio español no ocurrió nada
Comentarios