martes 17/5/22

El ministro Marlaska, recibido a gritos de «acerca-etarras» e insultos homófobos

El Gobierno sella con el País Vasco el traspaso de competencias en materia de Prisiones
Marlaska, con Javier Izquierdo, increpado por simpatizantes de Vox en Valladolid. NACHO GALLEGO

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, fue recibido ayer en Valladolid con abucheos e insultos con críticas por la política de acercamiento de presos de ETA al País Vasco.

Marlaska, que se encontraba en la capital de Castilla y León para presentar una reforma legal sobre limitación de velocidad en vías urbanas ha llegado a pie a la Plaza Mayor donde le esperaban el alcalde y otros miembros del equipo de gobierno municipal. Ante ellos se había concentrado un grupo de unas 25 personas, a los que ha acompañado el portavoz del grupo municipal de Vox en el Ayuntamiento, Javier García Bartolomé, y quienes han abucheado e insultado al ministro al grito de «acerca-etarras», «fuera, fuera» e insultos homófobos como «marica» y «maricón» . También le han afeado el cese del coronel de la Guardia Civil, Diego Pérez de los Cobos.

Ante los insultos al ministro Fernando Grande-Marlaska en su visita a Valladolid, la vicesecretaria de Organización del PP, Ana Beltrán, ha recalcado que «no hay mayor traición a un país y al Ministerio del Interior» que tener a un ministro que «hace lo contrario de lo que había trabajado antes como juez».

«Está acercando a los presos que en su momento condenó y apoyando pactos con los herederos de ETA. Son traiciones que la gente no pasa por alto», ha asegurado a Europa Press la vicesecretaria de Organización de los ‘populares’. Los ataques verbales se producen el mismo día en que los Gobiernos central y vasco cerraron el traspaso de competencias en materia de Prisiones al País Vasco, una reclamación que se hará efectiva el próximo 1 de octubre.

La firma se formalizó en la sede del Archivo Histórico de Euskadi, con sede en Bilbao, en la Comisión Mixta de Transferencias que presidieron el ministro de Política Territorial y Función Pública, Miquel Iceta, y el vicelehendakari primero, Josu Erkoreka. Ahora, el Gobierno vasco asumirá una red completa de recursos materiales con los que prestar el servicio público penitenciario.

Actualmente hay alrededor de 1.300 reclusos en las cárceles de Zaballa (Alava), Martutene (Gupúzcoa) y Basauri (Vizcaya), de los que aproximadamente un centenar son mujeres.

Iceta defendió que el Ejecutivo «no hace más que cumplir con la ley», aunque reconoció que teme «reacciones de hostilidad» que puedan derivar de esta operación entre la oposición. En todo caso, precisó que los presos de ETA cumplirán sus condenas «allí donde determinen los jueces y las juntas de tratamiento de los centros penitenciarios». «Eso está sometido a un control judicial», reiteró el ministro.

Sus palabras no acabaron de convencer entre las filas de PP+Cs, la coalición electoral que ambos partidos conformaron en las elecciones vascas de julio de 2020. En un comunicado enviado ayer, exigieron que el traspaso «no se convierta en un traje a medida para los presos de ETA». También registró en el Parlamento Vasco una interpelación para preguntar «a qué se refiere el Gobierno vasco cuando defiende un nuevo modelo penitenciario».

La de Prisiones no es la única transferencia que cerraron este lunes ambos Ejecutivos, también se traspasaron las del transporte por carretera, el código bibliográfico internacional ISSN y la del edificio del Distrito Marítimo de Ondarroa, en Vizcaya.

El ministro Marlaska, recibido a gritos de «acerca-etarras» e insultos homófobos
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