jueves. 26.01.2023
El cabo Francisco Javier Soria fallecido ayer.

El cabo Francisco Javier Soria Toledo, de 36 años, casado con una mujer que salía de cuentas este sábado, falleció ayer en una zona neutral controlada por los cascos azules de la ONU en el sur del Líbano. El soldado estaba en un puesto de vigilancia de la misión de pacificación en la aldea de Ghayar, cuando se vio sorprendido por una lluvia de granadas de artillería lanzadas por el Ejército israelí en respuesta a un ataque previo de Hezbolá, la milicia musulmana libanesa, contra un convoy militar hebreo. El cuerpo del cabo Soria, la decimotercera víctima española en esta misión desde 2006, será repatriado hoy. El Ministerio de Defensa le concedió la Cruz al Mérito Militar con distintivo rojo.

Era la segunda ocasión en que el cabo se desplegaba en la base Miguel de Cervantes de Marjayún, ciudad a 95 kilómetros al sur de Beirut. Formaba parte del contingente de 10.000 casos azules de 36 países que vigilan el cese de hostilidades en la zona fronteriza desde la invasión israelí en 2006. El paraguas legal de la misión es la resolución 1701 del Consejo de Seguridad, que se renueva de forma periódica, y se denomina Fuerza Interina de Nacionales Unidas en el Líbano (Finul).

Natural de Málaga, el cabo Soria entró en las Fuerzas Armadas en 2004 y formaba parte del contingente de 580 efectivos de la Brigada Guzmán el Bueno X con sede en Cerro Muriano, en Córdoba. Llegaron en noviembre pasado y su misión se extiende hasta abril. A primera hora de la mañana de ayer el soldado se encontraba en una torre de vigilancia de la denominada ‘línea azul’. Se trata de una zona neutral asumida por las partes para que esté libre de personal armado, armamento o equipos de guerra.

El fallecido se encontraba en el punto de control 4.28, próximo a la aldea de Ghayar. A las 10.00 de la mañana los tanques y blindados israelíes comenzaron la operación contra posiciones de Hezbolá, después de que un misil antitaque lanzado por sus milicias impactara en un convoy israelí. El ataque tuvo lugar en las granjas de Shebaa, una zona sensible ocupada de forma ilegal por tropas hebreas, que pertenece a Siria y que el Gobierno libanés también reclama. Como consecuencia del impacto, fallecieron dos soldados israelíes y otros siete resultaron heridos.

Un subgrupo de Hezbolá denominado ‘martires de Quneitra’ se atribuyó el atentado. Lo justificaron en respuesta a un ‘ataque quirúrgico’ aéreo de las fuerzas israelíes el 18 de enero en Shebaa, en el que fallecieron seis milicianos, uno hijo de un ex jefe asesinado en Damasco en 2008, y un general iraní.

Tras la contraofensiva de ayer, el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu convocó una reunión de urgencia con el ministro de Defensa, Moshe Yaalon y decidieron responder. «El Ejército está dispuesto a actuar con fuerza», aseguró Netayanhu tras la reunión.

Minutos después se llevó a cabo una ofensiva aérea y terrestre desde las granjas de Shebaa hasta la aldea libanesa de Ghayar, a unos 50 kilómetros al suroeste. En ese lugar se encuentra la torre de vigilancia donde estaba el cabo español fallecido. Una lluvia de hasta 30 granadas de artillería cayó sobre la zona, en donde supuestamente se encontraban milicianos chiíes. Así lo aseguró después el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García Margallo. La Agencia Nacional de Noticias libanesa también señaló que sobre ese punto impactaron varios cohetes israelíes.

En un primer momento, el cabo Soria resultó herido tras alcanzarle la metralla de los proyectiles. Sin embargo, los servicios de emergencia no pudieron evacuarlo en un principio por la virulencia del ataque y su duración. En estas circunstancias el tiempo es oro para asistir al herido y cuando los sanitarios accedieron con cierta seguridad ya agonizaba. Soria fue trasladado de inmediato a la base española, a unos 40 kilómetros al norte, pero poco más tarde falleció.

Muere un cabo español por fuego israelí en una zona neutral al sur del Líbano
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