viernes. 03.02.2023
El número de víctimas podría aumentar, ya que al menos tres permanecen desaparecidos

Mueren 16 inmigrantes al volcar su patera a un paso de Fuerteventura

Nueve extranjeros lograron llegar a nado a la costa después de que su barca naufragara
Las aguas del océano Atlántico se cobraron ayer la primera gran tragedia de inmigración del nuevo año. Al menos 16 extranjeros, en su mayoría subsaharianos, murieron ahogados a primera hora de la mañana de ayer cuando la patera a bordo de la que intentaban ganar las costas de la isla canaria de Fuerteventura zozobró debido al exceso de carga y a las fuertes olas, por lo que fue a chocar contra un acantilado. La Guardia Civil encontró vivas a nueve de las 28 personas que se creen que viajaban en la embarcación. La cifra de víctimas del naufragio podría crecer, ya que al menos, tres «clandestinos» continúan desaparecidos. Según fuentes de la Guardia Civil, la patera, antes del hundimiento, ya se encontraba zozobrando, debido al fuerte oleaje y a la sobrecarga. Un último golpe de mar hizo el resto: cuando los inmigrantes ya se aprestaban a intentar ganar la playa tras más de 90 kilómetros de travesía, toda la noche en alta mar y aterridos de frío, la patera chocó contra una roca y una ola hizo volcar el frágil navío, dejando a los inmigrantes a merced de las corrientes. Muchos de los náufragos ni siquiera tuvieron la posibilidad de intentar llegar, entre las frías aguas del Atlántico (entre 16 y 18 grados), a la costa, ya que no sabían nadar. Sólo nueve llegaron a tierra vivos: seis arribaron a la playa y otros tres sobrevivieron al agarrarse a los arrecifes cercanos y lograr escalar entre los acantilados. Supervivientes Fue a las 7:00 horas de la mañana cuando los guardias civiles se encontraban ante un nuevo drama humano. A esas horas, una patrulla encontró a los nueve supervivientes en la costa de Tuineje. Fueron ellos los que dieron la voz de alarma. Confirmaron que la patera había volcado y que nada sabían de los otros 19 pasajeros, aunque temían que se hubieran ahogado. Los funcionarios del instituto armado no tardaron en comprobar que los temores de los supervivientes eran ciertos: el mar había devuelto a tierra dos cadáveres de varones subsaharianos que descasaban en posiciones inverosímiles sobre las rocas de El Roque. Un cuerpo sin vida más, el de una mujer magrebí, flotaba cerca de la orilla, mecido por el vaivén de las olas, muy cerca de la patera medio hundida en la que los inmigrantes habían intentado llegar a las costas españolas. El paso de las horas y el trabajo de los funcionarios, de dos helicópteros, de dos patrulleras de Salvamento Marítimo y de los Grupos Especiales de Actividades Subacuáticas terminaron de dibujar la gran envergadura de la tragedia. A las once de la mañana, los buceadores del Cuerpo encontraban otro cuerpo más. Sólo minutos después emergía a la superficie un quinto cadáver. Hasta once cuerpos más, todos de varones excepto el de una mujer, fueron recuperados por los hombres «rana» de la Guardia Civil. De los 16 cadáveres recuperados, trece son de origen subsahariano y tres tienen rasgos magrebíes. El delegado del Gobierno para la Extranjería y la Inmigración, Gonzalo Robles, viajó por la tarde a Fuerteventura para presenciar en directo las operaciones de rescate.

Mueren 16 inmigrantes al volcar su patera a un paso de Fuerteventura
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