domingo. 05.02.2023
La astorgana Rosalía Iglesias, en una imagen de archivo, es la esposa de Luis Bárcenas.

También su mujer Rosalía Iglesias regentaba una, aunque su fortuna fue cincuenta veces menor que la que logró amasar su marido preso. El depósito conocido ahora estaba en el banco Lombard Odier de Ginebra y el patrimonio acumulado por Iglesias llegó a ser de 514.124 euros entre los años 2006 y 2009, periodo en el que permaneció abierta.

Los documentos enviados por las autoridades suizas incluyen la ficha de apertura de la cuenta, en septiembre de 2006, en la que la entidad realiza una estimación del potencial de la cliente, que fija en cinco millones de euros. «Sabemos que la cuenta de la que dispone (su marido) en el Dresdner Bank se sitúa entre los 15 y 20 millones de euros», especifica el banco en su ficha.

El Lombard Odier describe a Iglesias como una profesional «especializada en la restauración de cuadros de pintores españoles» e indica que viene recomendada por su marido «que no ha dejado de alabar nuestros buenos servicios». De hecho, Bárcenas figura como el responsable de todas las operaciones que se realizan en la cuenta de su mujer. «Es él quien dicta la política de inversión» a pesar de no figurar como titular de la cuenta porque «él no ha querido», señala el banco.

Iglesias cerró el depósito en marzo de 2009 y transfirió el saldo resultante a la cuenta de Francisco Yáñez (padre del supuesto testaferro familiar Iván Yáñez), llamada ‘Obispado’, que investiga el juez Ruz.

Este movimiento se produjo solo un mes después de que estallara el escándalo.

Recurso

La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, ha anunciado que recurrirá la sentencia que absolvió al extesorero del PP Luis Bárcenas de vulnerar su honor y ha defendido la estrategia que ha aplicado en este caso en defensa de su partido frente a los que «callan».

Cospedal, en una entrevista colectiva con 21 medios de comunicación de Castilla-La Mancha, ha subrayado que la sentencia de la demanda que presentó contra Bárcenas «en el fondo le da la razón», pues plantea que, aunque no está demostrado que el extesorero entregara los papeles en los que aparece como perceptora de dinero en «B», su honor fue vulnerado.

La dirigente del PP ha recalcado que ella tiene «el derecho que tiene cualquier ciudadano» de defenderse «de un calumniador» y lo va a ejercer y, si esa estrategia es equivocada, lo siente «mucho», pero ha actuado conforme a su conciencia.

«¿Cuál es la alternativa? ¿Aguantarte con todo lo que te diga un delincuente?». No, yo desde luego no pienso», ha subrayado la secretaria general del PP y presidenta de Castilla-La Mancha, quien ha reconocido que lo más sencillo para que no se hable de las cosas es «no hacer nada» y que si ella hubiera retirado la demanda contra Bárcenas «no se habría hablado del tema», pero se negó a hacerlo, porque es la única manera que tiene de defenderse.

También ha recalcado que ella ha defendido la honorabilidad de su partido como ha considerado oportuno, porque tiene claro que esa era su obligación, aunque también podría haber optado por no hacer nada, «que es lo que hacen otros: se callan».

«Quiero ser muy contundente: si para que la estrategia esté bien, la opción es callarse, entonces la estrategia estará mal. Y lo digo alto y claro», ha añadido la presidenta castellanomanchega, quien ha insistido en que, por que en un partido aparezca «un sinvergüenza», no se puede permitir que se llame corrupta a toda la organización.

Posteriormente, ha matizado que su alusión a los que «callan» no se refiere «necesariamente» a gente de «dentro» del partido «o de fuera», porque no sabe «quienes son esas personas» que cuestionan la estrategia desde el anonimato.

La mujer de Bárcenas llegó a tener medio millón en una cuenta