jueves 9/12/21
                      Pedro Sánchez y Yolanda Díaz intercambian ayer una mirada en el Congreso. EMILIO NARANJO
Pedro Sánchez y Yolanda Díaz intercambian ayer una mirada en el Congreso. EMILIO NARANJO

«Avanzaremos poniendo punto final a leyes como la reforma laboral del PP impuestas y sin acuerdos que precarizaron los contratos y devaluaron los salarios de nuestros trabajadores y trabajadoras». Estas palabras pronunciadas por el presidente Pedro Sánchez el domingo durante la clausura del Congreso del PSOE, que hasta ahora había evitado hablar con claridad de derogar la ley de 2012, han enturbiado el ambiente de la mesa de diálogo social que está negociando el tema y provocado una paralización cuando se está ya en la recta final para su culminación.

La vicepresidenta y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, se ha puesto como fecha noviembre para cerrar un acuerdo, algo que por ahora se antoja difícil.

La crispación entre Gobierno, sindicatos y patronal explotó ayer y provocó que no se produjera ningún avance, sino todo lo contrario: se hicieron más visibles que nunca los escollos que les separan e incluso hubiera algo de bronca, según confirmaron a este diario fuentes de la negociación.

Las declaraciones del presidente enfadaron a los empresarios, que sostienen que en ningún momento se ha puesto encima de esta mesa la derogación total de la ley de 2012, mientras que los sindicatos se vinieron arriba. Los interlocutores sociales pidieron al Ejecutivo, representado por el secretario de Estado de Empleo, Joaquín Pérez Rey, que les explicara claramente cuál es la intención última del Gobierno y hacia dónde quieren ir.

En el encuentro tripatito, muy breve, el protagonismo lo copó CC OO. Un día antes de que celebre el congreso del sindicato, en el que se reelegirá a Unai Sordo como secretario general, la organización planteó una enmienda casi a la totalidad del documento presentado una semana atrás por Trabajo, que pretende limitar al 15% la temporalidad en las empresas e incorporar una nueva legislación para las ETT. Quiere dar carpetazo a la legislación aprobada por el PP, algo que rechazan las patronales.

El tiempo se echa encima y provoca nerviosismo en las tres partes por temor a una firma que no colme sus expectativas. Los sindicatos se ven respaldados tras la promesa de Sánchez de derogar la norma actual, pero saben que la CEOE no dará su apoyo y el Gobierno necesita el acuerdo completo, porque así lo pide Bruselas para repartir los fondos.

«O planteamos un cierto ejercicio de cesión de posiciones o no habrá acuerdos y este país necesita ese acuerdo», indica una de las partes a este diario. La próxima reunión será el miércoles 27, donde será el turno para que UGT proponga su visión de las negociaciones.

Adiós al contrato por obra

El último documento presentado por Trabajo y que va dirigido a reducir la temporalidad, una de las exigencias que le hace la Unión Europea, no convence ni a sindicatos ni a patronal pese a recoger parte de sus propuestas.

El límite del 15% a la contratación lo rechazan los empresarios, mientras que, aunque a priori a los sindicatos no les parece mal, lo ven poco realista. ¿Cómo podría reducir el sector de la construcción, que tiene un 60% de trabajadores eventuales? Por el contrario, en el sector agrario la tasa de temporalidad se sitúa en el 8% y se podrían conformar con eso,cuando habría que intentar que lo recortaran un par de puntos.

El nuevo texto introduce una modificación para que el contrato fijo de obra en el sector de la construcción pueda encajar dentro de los futuros supuestos de contratación indefinida, algo que permitiría eliminar el contrato temporal de obra y servicio, que es lo que pretende la ministra de Trabajo y vicepresidenta tercera del Gobierno de coalición PSOE-Podemos.

En esta línea, la futura ley para las ETT permitirá celebrar los contratos de puesta a disposición para actividades temporales pero siempre que la relación laboral de la persona cedida esté concertada por tiempo indefinido.

También se plantean cambios en los formativos. Mantiene la propuesta sindical de que haya un doble modelo: la modalidad de formación dual con un máximo de dos años y con un límite de trabajo efectivo del 65% en el primer año y del 85% en el segundo. Y, por otro lado, estarían los contratos formativos para la obtención de prácticas, que se podrán concertar por periodos de entre tres meses y un año de y estarán dirigidos a personas que hayan finalizado sus estudios en los últimos tres años.

La negociación de la reforma laboral se frena tras el anuncio de que se derogará
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