domingo. 02.10.2022
EL SEGUNDO ENTIERRO DEL DICTADOR

Nobles y adinerados, así son los Franco

Los nietos, que durante el régimen eran asiduos en los medios, vuelven a salir hoy del anonimato para honrar la memoria del dictador
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Vista general del monumento del Valle de los Caídos rodeado de niebla este miércoles, donde se realizan los últimos preparativos para la exhumación de los restos de Francisco Franco del mausoleo y su posterior reinhumación en el cementerio de Mingorrubio, en El Pardo, que tendrá lugar mañana jueves, entre grandes medidas de seguridad para garantizar la "dignidad, privacidad y sobriedad del traslado". EFE/Borja Méndez

Parte de los españoles los vio crecer a través de las imágenes que desde la Jefatura del Estado se distribuían durante la Dictadura a los medios, sobre todo en verano, en el pazo de Meirás, donde la familia Franco pasaba las vacaciones.

En los archivos de la época, en blanco y negro, también hay imágenes de comuniones y algún que otro encuentro familiar en el que aparecen Francisco Franco, Carmen Polo y su descendencia.

Son siete los nietos que tuvo el dictador, fruto del matrimonio de su única hija, Carmen Franco, con Cristóbal Martínez-Bordiú, médico de profesión y marqués de Villaverde, quizás lo que más anhelaba una familia que acaparaba todo el poder, pero carecía de un título nobiliario. María del Carmen, María de la O, Francisco, María del Mar, José Cristóbal, María de Aránzazu y Jaime Felipe.

Este jueves, de nuevo, volverán a encontrarse. Ya no es habitual verlos juntos. Es más, ni siquiera en bodas tan sonadas como la de Luis Alfonso de Borbón. Sí, en cambio, en funerales. El último documento gráfico de los siete nietos de Franco, que hoy rendirán honores a su abuelo fue en el funeral por la muerte del marqués de Villaverde, en 1998. En la despedida a Carmen Franco, su madre, en diciembre de 2017, se supo que estuvieron, pero fue imposible captar una imagen de unidad.

Lo cierto es que de las andanzas de los Franco sabíamos más que se sabe. Desde hace unos años, salvo por los litigios judiciales y alguna declaración esporádica para defender la memoria de su abuelo, parece que se los ha tragado la tierra. Solo Luis Alfonso de Borbón, biznieto y quien está llamado a heredar el ducado de Franco, muy de vez en cuando se deja ver en algún acto. Tampoco hay que olvidar que el hijo de Carmen Martínez-Bordiú y Alfonso de Borbón (en su día pretendiente al trono de España), es para los monárquicos franceses su rey.

Los tiempos en los que semana sí y otra también Carmen, la mayor, o Jaime, el benjamín, aparecían en programas de televisión o en las revistas del corazón han quedado bastante atrás. Son de otra década.

Lo que parece evidente es que ninguno pasa apuros económicos. Con la muerte del dictador el 20 de noviembre de 1975, todos, en mayor o menor medida, supieron recolocarse.

En realidad, Franco los dejó, económicamente hablando, bien situados. La fortuna que pudo acumular, y acumula, la familia del dictador es incalculable, invertida en inmuebles y negocios varios. Se habla, en genérico, de que su patrimonio asciende a cientos de millones de euros.

Para poner en contexto, en los ochenta vendieron una finca en Torrelodones por 300 millones de pesetas, y en 2014 una de las sociedades a nombre de Carmen Franco, solo una, facturó más de 20 millones de euros. Tienen fincas y casas repartidas por todo el territorio, incluido el pazo de Meirás, que es Bien de Interés Cultural desde 2008, por lo que tienen la obligación de abrirlo al público al menos cuatro días al mes.

LA DISPUTA POR EL DUCADO DE FRANCO

Jamás habían trascendido desavenencias entre los nietos de Franco hasta la muerte de su única hija, Carmen, a quien don Juan Carlos concedió el Ducado de Franco, el primer título nobiliario del hoy rey emérito durante su reinado, con grandeza de España incluido.

Con suficiente patrimonio y dinero para repartir, a este título optaba, y para ello se había preparado de por vida, Francisco Franco, a quien todos conocen como Francis, y que será quien este jueves suba al helicóptero para acompañar el féretro de su abuelo hasta de Mingorrubio. Francis fue el tercer hijo de los marqueses de Villaverde y al nacer se le alteró el orden de los apellidos para perpetuar el de Franco. Para ello, en 1954, fue necesario aprobar una norma que permitiera anteponer al del padre el apellido de la madre.

Hasta 2006, la Ley establecía que los hombres tenían preferencia sobre la mujer para heredar un título. Por eso, a la muerte de Carmen Franco, su hija Carmen, como primogénita, solicitó para ella el ducado, lo que, se comentó, no sentó demasiado bien a Francis quien, sí, heredó de su padre el título de marqués de Villaverde a finales de los noventa.

No hay duda. La actual duquesa de Franco es la más conocida de la familia. La hemos visto vestida de novia hasta en tres ocasiones en portadas de revista. Con Alfonso de Borbón tuvo dos hijos, Francisco, quien falleció cuando tenía 11 años en accidente de tráfico, y Luis Alfonso, casado con Margarita Vargas, con quien tiene cuatro hijos. Su segundo matrimonio fue con Jean Marie Rossi, con quien tuvo a Cynthia. Y en terceras nupcias se casó con el hostelero cántabro José Campos. Ahora vive retirada en Portugal con un profesor de yoga australiano, Tim McKeague, más de treinta años más joven que ella.

De María de la O, conocida como Mariola, poco o nada se sabe. Prácticamente no hay imágenes suyas. Está casada con Rafael Ardid, con quien tiene tres hijos. Más mediático es Francis Franco, quien en estos últimos meses ha ejercido como portavoz de la familia. En 1981 se casó con María Suelves, con quien tuvo dos hijos antes de su separación. Tiene otros dos hijos de su segundo matrimonio con Miriam Guisasola, que duró 13 años.

María del Mar, Merry, es más conocida por su exmarido, el televisivo Jimmy Giménez-Arnau, que por su presencia pública. Huyó de todo foco mediático en cuanto pudo. Vive en Miami, al igual que su única hija. Cristóbal también ha acaparado alguna portada de revista, en parte por su matrimonio, que duró 32 años, con la modelo y presentadora Jose Toledo. Tiene dos hijos, que muy probablemente acompañarán a su padre en la exhumación de hoy de los restos del dictador, dado que Moncloa ha anunciado que entre nietos y biznietos sumarán 22.

Como ocurre con Mariola, de María de Aránzazu, a quien llaman Arancha, casi no hay fotografías, y menos recientes. Está casada con el abogado Claudio Quiroga y no tiene hijos. Por último, Jaime. Muchas horas de televisión acaparó, sobre todo tras el divorcio con Nuria March, por sus sonadas relaciones sentimentales y problemas con las drogas que él mismo confesó. Tiene un hijo.

Una persona se protege de la lluvia frente a la entrada de el Valle de los Caídos este miércoles, un día antes de la exhumación de los restos de Francisco Franco. EFE/Fernando Villar

Una persona se protege de la lluvia frente a la entrada de el Valle de los Caídos este miércoles, un día antes de la exhumación de los restos de Francisco Franco. EFE/Fernando Villar

El Gobierno lo tiene todo listo

Una de las incógnitas que faltaba por aclararse, la identidad del segundo nieto de Franco que estará en la carpa de la exhumación, se despejó, será Merry Martínez Bordiú la que acompañe a Cristóbal. El helicóptero Solo falta un detalle el del transporte, un aspecto vital para la seguridad de la operación. En la Moncloa miraban al cielo preocupados por la lluvia y la bruma instalados en Madrid.

La niebla impedía ver desde la abadía la cruz de 150 metros de alto. Si mañana el día es como el de hoy el helicóptero no podrá volar y el traslado hasta el cementerio de Mingorrubio, tendrá que hacerse por carretera, 55 kilómetros, mientra que si es por el aire son 34 kilómetros, diez o quince minutos de vuelo. Las previsiones meteorológicas juegan a favor del helicóptero.

La seguridad es una de las obsesiones del Gobierno, y esa preocupación le ha llevado a prohibir por "el riesgo de desórdenes públicos" la concentración convocada por la Fundación Francisco Franco para "orar y depositar flores" en el cementerio de Mingorrubio cuando llegara, poco después del mediodía, la momia para la reinhumación. La fundación recurrió ayer ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid la decisión de la Delegación del Gobierno. "El motivo de la concentración es rezar", alegó en su escrito.

También el prior benedictino de la abadía presentó una queja de última hora. Santiago Cantera, contumaz opositor a la exhumación, se quejó ayer por carta al Papa, al abad de Solesmes, localidad francesa de la que depende la del Valle de los Caídos, al presidente de la Conferencia Episcopal y al arzobispo de Madrid de que el Gobierno no ha respetado la inviolabilidad del templo en los trabajos preparativos del traslado.

El monje también presentó el lunes una denuncia ante el juez contra la Guardia Civil por "acceso inconsentido" a la basílica. Los agentes entraron para preparar el dispositivo de seguridad interno y para vigilar que nadie entre en el recinto, incluidos los religiosos.

Hasta los marmolistas han supuesto un problema. Los hermanos Juan Carlos y Lorenzo Verdugo, propietarios de la empresa que se encargará de levantar la losa, tienen protección de la Guardia Civil tras las amenazas que han recibido en las redes sociales y en las pintadas en su taller de la localidad conquense de Villamayor de Santiago. "Profanadores", "Viva Franco", se leía en las pintadas y en los mensajes en internet.

Pero son contratiempos menores que no van a frenar a poco más de dos semanas para las elecciones generales una exhumación que comenzará a las 10:30 horas y que es el proyecto más cargado de simbolismo del Gobierno socialista. 

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