domingo 25/10/20

El nuevo gobierno de Torra ahonda en su estreno la división entre JxCat y ERC

La crisis institucional en la Generalitat desata entre los socios una lucha electoral fratricida
Torra y el nuevo conseller de Interior, Miquel Sàmper durante el acto de toma de posesión. EFE

A estas alturas, ya no les hace falta ni disimular. Junts per Catalunya y Esquerra están en guerra, a la espera del enfrentamiento final en unas elecciones autonómicas, y ni unos ni otros guardan las formas. El nuevo Gobierno de Quim Torra, tras los tres ceses llevados a cabo el jueves pasado por el presidente de la Generalitat, se estrenó este viernes y lo hizo sin ningún ánimo de intentar limar asperezas entre los dos socios secesionistas.

Horas antes del acto de traspaso de carteras, el nuevo consejero de Empresa, Ramón Tremosa, pasó por los micrófonos de Catalunya Ràdio para cargar sin miramientos contra el vicepresidente de la Generalitat, el republicano Pere Aragonès. Torra dijo en la víspera que los cambios respondían a la voluntad de reforzar el Ejecutivo e inyectar energías renovadas para enfrentar la pandemia del coronavirus. Pero a las primeras de cambio quedó claro que la estrategia era otra y los objetivos de la crisis tenían que ver sobre todo con la lucha partidista y la preparación para la campaña electoral.

Tremosa, que se hizo célebre como eurodiputado cuando registró una pregunta al Ejecutivo comunitario sobre la patada que en su día propinó Pepe a Messi, no esperó ni al formalismo protocolario del relevo para arremeter contra el consejero de Economía. Recriminó a Aragonès que no diera apoyo público a Quim Torra cuando pidió por carta al presidente del Gobierno que recurriera al fondo Mede para obtener recursos para las autonomías. «Ya va tarde», le criticó. Aragonès tampoco se mordió la lengua y replicó que, «cuando entras nuevo en un sitio, lo normal es que te tengas que poner al día».

El martes se sentarán juntos en la mesa de la reunión del Consejo de Gobierno de la Generalitat. Lo de desearse suerte y aciertos entre unos y otros lo dejaron para otro día.

El vicepresidente Aragònes no solo cargó contra el nuevo consejero de Empresa, al que fuentes republicanas recuerdan su pasado convergente y su afinidad ideológica, en materia económica, a Duran Lleida. También lanzó un aviso al propio Torra, por su negativa a adelantar los comicios autonómicos antes de su inhabilitación, si finalmente es condenado por el Supremo el 17 de septiembre.

Esquerra presionó además al presidente de la Generalitat con la mesa de diálogo, que Pedro Sánchez y Gabriel Rufián acordaron volver a reunir para mediados de septiembre.

El nuevo gobierno de Torra ahonda en su estreno la división entre JxCat y ERC