sábado 27/11/21

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se mostró ayer partidario de retirarle la inviolabilidad al jefe del Estado que establece la Carta Magna porque, a su juicio, es «producto de otra época y no de una democracia consolidada». Pero abrir el melón de la reforma constitucional resulta imposible sin la colaboración del PP que recientemente ha rechazado incluso modificar los artículos en los que se habla de las personas discapacitadas como «disminuidos». «Estaríamos cayendo en un error», le rebatió el líder de los populares, Pablo Casado.

El jefe de la oposición tiene claro que esa propuesta sólo persigue como objetivo «dar encaje a sus socios independentistas» de Esquerra a los que Sánchez necesita para aprobar los Presupuestos Generales del Estado y amarrar la legislatura hasta 2023. Pero Casado no está dispuesto a abrir esa puerta. Justificó su negativa en que «con la que está cayendo en Cataluña», y siendo como es la Carta Magna «una garantía de la unidad de España», sería un peligro porque podría terminar con Unidas Podemos, el socio de gobierno de los socialistas, pidiendo un referéndum de independencia para el territorio.

Los conservadores están a favor de acometer algunos cambios en el texto, como la eliminación de la primacía del varón en la sucesión monárquica, o pulir los artículos relativos a las autonomías y añadir otros sobre la pertenencia a la Unión Europea. Sin embargo, consideran que «no se dan las mimbres» para acometer una reforma. «¿Pero qué es esto de que ahora tengamos que reformar la Constitución porque Sánchez quiere hacerse el moderado, cuando gobierna con Podemos?», advirtió Casado.

La inviolabilidad del jefe del Estado es uno de los argumentos que los letrados del Congreso han argumentado hasta ahora para rechazar abrir una comisión de investigación sobre los escándalos de Juan Carlos I.

Sánchez aseguró que le causa una enorme «tristeza» el daño que los escándalos que salpican a don Juan Carlos tienen en la Corona. «Ahora tenemos un Rey comprometido con la transparencia y la regeneración, una persona austera que ejerce el cargo de una manera contemporánea. Me reconozco en esos comportamientos —remarcó el presidente del Gobierno—. Creo que tenemos un gran rey».

Objetivo: retirar al rey la inviolabilidad