lunes 23.09.2019

En Orihuela y Benejúzar presagian que falta lo peor

En Orihuela y Benejúzar presagian que falta lo peor

Uno de los vecinos desalojados en la noche del jueves de los alrededores de Orihuela por los embolsamientos de agua de lluvia, Juan Reig, relató que «lo peor está por venir» con la crecida del río Segura.


Reig tiene su vivienda en el camino viejo de Callosa, en la pedanía oriolana de Media Legua, a unos 500 metros del cauce del Segura y, en declaraciones a los periodistas, explicó que teme los efectos del desbordamiento del río.


A Reig le evacuaron los bomberos en la noche del jueves sobre las 21.30 horas cuando su vivienda parecía «una isla» porque estaba completamente rodeada de agua, sin que llegara a entrar dentro porque el inmueble está ligeramente elevado.


Tras pasar la noche en casa de su madre, en el centro de Orihuela, donde a media tarde de ayer había medio metro de agua, Reig ve cómo seguía subiendo alrededor de su casa: «El problema viene ahora con el desbordamiento del río. Lo peor está por venir», temía.


No es la primera vez que este vecino oriolano ha tenido que ser desalojado por la gota fría, ya que le sucedió lo mismo con las lluvias torrenciales de 2016.


El presagio de que lo peor no ha pasado lo compartía Pedro Sánchez Col, un vecino de la localidad de Benejúzar, a 10 kilómetros de Orihuela, que explicó que las autoridades no les permitían salir del pueblo.


Sánchez Col tiene una huerta a apenas 4 kilómetros de su vivienda que no puede atender debido a esta restricción, y que debido a la intensidad con la que llevaba cayendo el agua, relata, probablemente no pueda salvarse.


También cuenta que se evacuó a varias personas de la parte más baja del río Segura hacia Benejúzar debido a su altitud, superior a la de localidades como la de Orihuela, y gracias a la cual no han llegado a sufrir el desbordamiento del río.

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