sábado. 28.01.2023
El presidente del Tribunal Constitucional, Manuel Jiménez de Parga, tiene muy claro que, mientras esté vigente la Constitución de 1978 en España, el federalismo no cabe en nuestro sistema de organización sectorial, porque se basa en que todos los componentes de un país tienen poder originario y en España, hoy por hoy, el único poder originario es el de la nación española y la Constitución. En el marco del Forum Europa, donde participó ayer como ponente, De Parga ahondó en la cuestión de las autonomías y señaló que ese federalismo asimétrico del que se habla es sólo una manera «poco correcta» de definir el propio federalismo que «no tiene cabida en España, mientras que exista la Carta Magna». «La Constitución es la base y hay que mantener sus reglas generales. Los Estatutos de Autonomía sólo la completan», dijo. El magistrado aseguró que es «un gran error» diferenciar entre comunidades históricas y las que no lo son, ya que España es una organización de nacionalidades «repleta de historia». «El resto de territorios que no han sido señalados como históricos no pueden verse reducidos a ser segundones frente a tres comunidades que dicen que son distintas, es decir, Cataluña, el País Vasco y Galicia», afirmó. Por eso, ironizó diciendo que «en el año 1.000, cuando Andalucía tenía varias docenas de surtidores de agua, de sabores distintos y olores diversos, en algunas zonas de las comunidades históricas ni siquiera sabían lo que era asearse los fines de semana». Pero el discurso de Jiménez de Parga ha provocado la respuesta de los nacionalistas vascos que opinan que el presidente del Constitucional es el encargado de «desprestigiar una institución importante en el Estado» al decir que es un error diferenciar entre las Comunidades históricas y las que no lo son. «No está respetando el título octavo de la Constitución, así que si no le gusta, que lo modifique», dijo hoy el portavoz del Gobierno vasco, Josu Jon Imaz. Cabreo en la Generalitat Por su parte el conseller en cap de la Generalitat, Artur Mas, anunció ayer que el ejecutivo catalán no asistirá a los actos de celebración del 25 aniversario de la Constitución Española como acto de protesta al sentirse «excluida» por las declaraciones de José María Aznar y Manuel Jiménez de Parga. En la rueda de prensa posterior a la reunión quincenal del gobierno catalán, Mas se ha sumado a la petición de dimisión del presidente del Constitucional.

De Parga no cree correcto tratar a Cataluña, Galicia y País Vasco como comunidades...
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