sábado 17/4/21

La participación se desploma 20 puntos en Cataluña y beneficia al secesionismo

El covid y la impresión de que las elecciones no ayudarán a mejorar la situación, las causas

Los resultados del barómetro, con trabajo de campo realizado entre el 29 de enero y el 2 de febrero, hay que enmarcarlos en el debate de la fecha finalmente fijada para las elecciones en Cataluña.

Alrededor del 70% de los ciudadanos catalanes son contrarios a la fecha del 14-F y hubieran preferido que se retrasaran los comicios. Este hecho tiene implicaciones muy directas en la intención de ir a votar. Tras las históricas elecciones de 2017 donde se alcanzo una participación record por encima del 80% el porcentaje de electores que afirma con rotundidad que irá a votar es solo del 54,3% y los que indican que probablemente irán del 12,6%. Esto supone que la participación, en el mejor de los escenarios descenderá alrededor de 20 puntos según el sentir actual de la ciudadanía. Todo esto se ve acompañado de un sentimiento de que las próximas elecciones no ayudarán a que mejore la situación política.

Está situación puede modificarse según la evolución que pueda sufrir la pandemia en los próximos días en Cataluña, pero en cualquier caso existe un factor claramente desmovilizador y con un impacto relevante en los posibles resultados ya que son los votantes más polarizados los que presentan una intención más clara de voto, especialmente entre los votantes con un mayor sentimiento catalanista, por lo que se ven reforzados partidos como JxC y la Cup.

Dentro del perfil de votante moderado o con sentimiento catalanista bajo o medio, este factor desmovilizador se ve potenciado por la falta de referentes claros entre los partidos y líderes constitucionalistas, lo que potencia las posibilidades de que el perfil de votante que movilizó Cs en 2017 se quede en parte en casa, lo que desequilibraría la balanza hacia los partidos con perfil más independentista, que presentan una mayor predisposición a acudir a las urnas.

En este marco, el PSC aprovecharía el efecto Illa ganando las elecciones por número de votos, recuperando votantes de Cs y de CatComú Podem, pero estaría en empate técnico con JxC que le superaría por número de escaños. ERC ocuparía una tercera posición a más de tres puntos de PSC pero casi igualándole en escaños. Esto se debe a la mayor presencia de JxC y ERC en las provincias de Lérida y Gerona, que se encuentran primadas en número de representantes respecto a su peso demográfico y donde el número de votos necesarios para alcanzare un escaño es inferior.

Los resultados estimados dejan abierta sólo la puerta a dos alternativas. Una unión de partidos independentistas o un tripartito PSC-ERC-CatComú Podem. Esta alternativa de tripartito presenta una ligera preferencia (34,3%) entre la población frente a la de unión de partidos independentistas (32,7%), de la misma manera que Illa es el candidato más preferido como presidente (33,9%) frente al preferencias inferiores al 20% de los candidatos de ERC y JxC. Aunque hay que destacar también que el 33% no se siente atraído por ninguna de estas alternativas.

La participación se desploma 20 puntos en Cataluña y beneficia al secesionismo