jueves 20.02.2020

Una pista por estafa de los Carcaño reabre el caso de Marta del Castillo

La chica se habría interpuesto en una pelea entre los hermanos y el mayor la mató con la culata
Miguel Carcaño, asesino confeso de Marta del Castillo, en marzo de 2014.
Miguel Carcaño, asesino confeso de Marta del Castillo, en marzo de 2014.

Once años después de su asesinato, un juzgado de Sevilla ha ordenado reabrir la investigación sobre la desaparición y asesinato de la joven sevillana Marta del Castillo para comprobar la veracidad de las nuevas pruebas aportadas por la familia, que apuntan a la implicación de Javier Delgado, hermano del único condenado por este caso, Miguel Carcaño.

La familia de la chica explica que el propio Carcaño les puso sobre la pista de una presunta estafa bancaria que habría cometido junto a su hermano para obtener un préstamo, y que Marta habría fallecido tras ser golpeada por éste cuando quiso mediar en una discusión entre ambos hermanos a raíz de este asunto.

La Policía Nacional deberá ahora, siguiendo las instrucciones del juzgado de Instrucción 4, comprobar la «veracidad» de la documentación aportada por la familia Del Castillo y la comprobación de los hechos que ahora salen a la luz. El juez ordena además que se investigue si de esos hechos «pudiera esclarecerse el lugar en que se encuentre el cuerpo de Marta del Castillo o la posible participación en su muerte de terceras personas que hasta la fecha no estuviesen enjuiciadas».

No es la primera vez que Carcaño señala a Delgado, que fue absuelto en el juicio por la muerte de Marta junto a otros dos implicados, su novia María y Samuel Benítez, amigo de Miguel. De hecho, cuando contó esta versión en 2013, ya en prisión, el juez archivó la causa al entender que el relato sobre lo ocurrido esa tarde del 24 de enero de 2009 era «fantasioso e inconsistente». Más aun teniendo en cuenta las numerosas mentiras que elaboró el único condenado y que llevaron de cabeza a la Policía durante años, buscando el cuerpo en el río Guadalquivir, vertederos, pozos o fincas aisladas.

Pero la familia no cejó en su empeño de buscar otros implicados en el caso, siempre con Delgado en el punto de mira.

Según contó Antonio del Castillo hace unos días, fue el propio Carcaño quien, en 2017, y durante una visita que le realizó al penal de Herrera de la Mancha, no solo reiteró esta versión de lo ocurrido, sino que capacitó a la familia a acceder a la información bancaria con la que quería demostrar esos problemas económicos que motivaron la discusión y, en última instancia, la muerte de la chica.

Para Antonio del Castillo, esa documentación que ha llevado al juez a reabrir el caso demostraría que «hubo una discusión por impago de la hipoteca y la salida a la luz del fraude» que «los podía llevar a los dos a la cárcel, situando en este escenario el móvil del asesinato de Marta. Así, y siempre según esta versión que ofreció Miguel Carcaño, fue Delgado quien acabó con la vida de Marta al golpearla con la culata de la pistola que portaba en calidad de vigilante de seguridad.

De esta manera, la chica se había interpuesto cuando el adulto había empezado a golpearle tras descubrir que no había hecho frente al pago de la letra de la hipoteca.

La familia sostiene que ese impago enfureció a Delgado porque podría sacar a la luz que el préstamo bancario para adquirir el piso familia de la calle León XIII —donde murió la chica— había sido concedido con documentación falsa, ya que se aportaron contratos de trabajo en un restaurante en el que Miguel nunca fue empleado, y también una vida laboral simulada. T

Tras acabar con la vida de la adolescente, ambos jóvenes se habrían deshecho del cuerpo enterrándolo en una finca en La Rinconada, aunque nunca se localizó allí ningún rastro de Marta, por lo que la familia sospecha que Delgado regresó para cambiar el cadáver de sitio.

«Él tiene la clave», reiteró el padre de Marta del Castillo hace unos días.

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