domingo 22.09.2019

Podemos se aferra a los pactos autonómicos para demostrar que la coalición es posible

La formación morada y el PSOE han logrado superar a nivel regional sus diferencias para formar gobiernos
El presidente del Gobierno de Aragón, Javier Lambán, y los representantes de Podemos-Equo Aragón  y Partido Aragonés, firman el acuerdo de gobernabilidad para la X legislatura en Aragón. JAVIER CEBOLLADA / EFE.
El presidente del Gobierno de Aragón, Javier Lambán, y los representantes de Podemos-Equo Aragón y Partido Aragonés, firman el acuerdo de gobernabilidad para la X legislatura en Aragón. JAVIER CEBOLLADA / EFE.

La coalición que se da hasta en seis comunidades autónomas no es posible en el Gobierno central. La razón, sostiene el PSOE, es la profunda desconfianza que tiene en Podemos y las importantes diferencias que mantienen ambas formaciones de izquierda en asuntos de Estado.

De entre esos últimos el más destacado es Cataluña, pero la disparidad de criterios ha salido también a la luz en la crisis migratoria del Open Arms y volvió a hacerlo este fin de semana. Mientras Pedro Sánchez cenaba este domingo con los mandatarios más poderosos del planeta en la reunión del G-7, fuera dirigentes podemistas se manifestaban contra el capitalismo salvaje. Sea como fuere a nivel nacional, las dos principales fuerzas progresistas han sabido entenderse en Navarra, La Rioja, Aragón, Comunidad Valenciana, Islas Baleares y Canarias.

Solo en Asturias PSOE y Podemos han sido incapaces de encontrar un punto en común, lo que no ha impedido tampoco un Ejecutivo socialista que tarde o temprano tendrá que pactar a su izquierda. Pablo Iglesias sostiene que en todas las comunidades autónomas donde el PSOE no cuentan con mayoría absoluta —el 26-M solo la lograron en Extremadura y Castilla-La Mancha— han tenido que aceptar, «como es lógico», gobiernos de coalición. «Alguien no puede pretender estando muy lejos de la mayoría absoluta tener todo el poder y todas las responsabilidades», criticó el martes en Antena 3 . «Es mucho más sensato —añadió el líder podemista— hacer lo mismo que han hecho dirigentes socialistas que han ganado en sus comunidades autónomas, que es dialogar con otros y compartir responsabilidades», Las negociaciones para alcanzar los pactos han sido dispares en cuanto a la dificultad.

En el caso balear, la presidenta Francina Armengol cerró el acuerdo a las primeras de cambio. Y es que la socialista es una de las dirigentes de su partido con menos temor a gobernar con fuerzas más a la izquierda y con los nacionalistas.Todo lo contrario que el aragonés Javier Lambán, adscrito a la corriente más centrista del PSOE. Aun así, Lambán ha logrado formar un cuatripartito que va desde Podemos al centroderechista Partido Aragonés, y al que para cuadrar el círculo apoya IU desde fuera.

Humildad

La razón de que Podemos esté en los gobiernos autonómicos es que negoció con humildad

Lo más parecido a lo que sucede en torno al Gobierno central se ha vivido en La Rioja, con investidura fallida incluida. Pero, pese a las profundas diferencias entre la formación morada y la socialista en esta comunidad autónoma, esta semana se cerró un acuerdo que contempla una consejería para Podemos. Hay otros dos casos que, aunque diferentes, sirven de munición a Podemos. En el País Vasco y Cantabría el PSOE es el socio minoritario de sendos Gobiernos de coalición con el PNV y el PRC de Miguel Angel Revilla. En los dos lugares, los ganadores de las elecciones aceptaron sin reparon incluir a consejeros socialistas en sus Ejecutivos.

Asturias, invicta
Solo en Asturias PSOE y Podemos han sido incapaces de encontrar un punto en común 

El caso de Euskadi presenta otra singularidad. Y es que los socialistas llegaron a justificar el veto a Iglesias en el Consejo de Ministros con que su secretaria general, Idoia Mendia, no forma parte del Gobierno del nacionalista Iñigo Urkullu.

Papel secundario

Uno de los aspectos que ha facilitado los gobiernos de coalición autonómicos ha sido la humildad que, salvo en un primer momento en La Rioja, con la que Podemos ha encarado las negociaciones. En Aragón, donde cuenta con cinco diputados, los podemistas se han hecho cargo de la Consejería de Ciencia, Universidad y Sociedad del Conocimiento. En el caso riojano pasó de pedir tres de las ochos consejerías del Gobierno a aceptar la de Participación, Derechos Humanos y Cooperación. Nada que ver con las aspiraciones de Pablo Iglesias en Madrid. En su última propuesta, trasladas el martes al PSOE y rechazada apenas tres horas después, Unidas Podemos reclama una Vicepresidencia social que ocuparía Irene Montero y tres carteras. Uno de los ministerios debería ser Trabajo o Transición Ecológica, dos materias clave de las que Sánchez, en ningún caso, se piensa deshacer.

Podemos se aferra a los pactos autonómicos para demostrar que la coalición es posible