domingo 22/5/22

Podemos resucita el ‘No a la guerra’ y divide al Gobierno ante la crisis mundial por Ucrania

Albares responde a su socio de coalición que «España no se esconde» y la acción exterior «la marca» el presidente
                      La Fragata Blas de Lezo se unirá a la flota permanente aliada que patrullará el mar Negro. KIKO HUESCA
La Fragata Blas de Lezo se unirá a la flota permanente aliada que patrullará el mar Negro. KIKO HUESCA

La escalada de tensión entre Rusia y la Otan, que amenaza con provocar un terremoto en el continente, deja sentir sus réplicas a escala doméstica. Unidas Podemos ha resucitado el ‘No a la guerra’ —el eslogan con el que la oposición se levantó en 2003 contra el Gobierno de José María Aznar por la participación de España en la guerra de Irak— para criticar el eventual envío de tropas españolas si la crisis deriva en conflicto armado.

Aunque esta vez la consigna va a dirigida a su socio de coalición, con el que se ha enredado por su distinta interpretación de la situación. «España es el país del ‘No a la guerra’, quien salga de esa senda está cometiendo un error muy grave», advirtió ayer el portavoz de los morados y candidato a las autonómicas de Castilla y León, Pablo Fernández.

El nuevo ciclo electoral ha provocado un cambio en las relaciones dentro del Consejo de Ministros, los socios fijan posiciones de cara a su electorado, especialmente Podemos, que lleva en su ADN el antibelicismo, y dejan caducas las campañas electorales cuya consigna se basaba en no hacer fuego amigo entre ambos partidos.

Prueba de ello es que las ministras de Derechos Sociales y de Igualdad, Ione Belarra e Irene Montero, respectivamente, entraron ayer de lleno en la cuestión, aunque sin personalizar en ningún momento las críticas. «’No a la guerra’. Con ese espíritu y con ese compromiso debemos trabajar e intensificar las vías diplomáticas para desescalar cualquier conflicto», defendió las número uno y dos de Podemos.

La inmediata reacción de los morados forzó a los socialistas a aclarar conceptos diplomáticos con el objetivo de no alimentar más divisiones en la coalición, más aún con un asunto geopolítico volátil y sumamente grave. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, recordó que es el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quién «marca la acción exterior» del Ejecutivo, del que Podemos forma parte, y pidió no hacer «política ficción» porque de lo único que se ha hablado es de «sanciones económicas enormes» a Rusia. Albares también alertó de que «está en juego la construcción europea y debe prevalecer la unidad».

«Son momentos complicados en el que todos contenemos la respiración. España está demostrando en el seno de la Otan lo que es, un país que quiere la paz, que apuesta por la distensión y que está unido y no se esconde», zanjó.

Otros dirigentes socialistas acudieron a rebajar la tensión. La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, negó que vaya a haber «problemas» en el «interior del Gobierno». Eso sí, reconoció que se trata de «una materia muy delicada». Y el portavoz del PSOE, Felipe Sicilia, defendió que su partido «apuesta por una solución diplomática a cualquier conflicto», postura que, adujo, «es la del Gobierno».

Movimiento de fragatas

Lo cierto es que el Ejecutivo está lejos de compartir una visión común sobre la crisis. La forma en la que se hizo pública la participación de España en el dispositivo de la Otan para disuadir a Rusia molestó al socio menor, cuya reacción vino precedida por el adelanto del envío ya previsto de la fragata Blas de Lezo y del buque de acción marítima Meteoro a la flota permanente aliada que patrullará el mar Negro. Zona que se ha convertido en uno de los teatros principales de la crisis.

El Gobierno también ha ofrecido el envío de cazabombarderos a Bulgaria como parte del despliegue disuasorio de la Otan en el este de Europa.

Albares mantuvo el martes, una reunión con el secretario de Estado de los Estados Unidos, Antony Blinken, al que le trasladó su compromiso de que «cualquier nueva agresión rusa contra Ucrania conllevaría una respuesta severa». Cuestión que también puso en alerta sus socios. «Empujar la Otan hasta Rusia es un error y es estratégicamente torpe: subirán el gas, el petróleo, la inflación», le acusó el secretario general del PCE, Enrique Santiago.

El PP no dejo pasar la oportunidad del cruce de reproches enre los socios para acentuar la división en el Ejecutivo. Pablo Casado preguntó ayer a los ministros de Unidas Podemos «si son un solo Gobierno». Aunque cerró filas con Sánchez en la crisis de Ucrania, pidió su comparecencia en el Congreso para dar cuenta de la situación en el Congreso, y reprochó a los morados «estar con Rusia y no con la Otan». «Me gustaría escuchar a la vicepresidenta Díaz», aseveró el líder de los populares.

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