domingo 23.02.2020

Un Poder Judicial dividido valida que Delgado sea fiscal general

Siete vocales votaron en contra del nombramiento y habrá votos discrepantes y concurrentes
El presidente del CGPJ, Carlos Lesmes (c), presidió ayer la reunión del pleno.
El presidente del CGPJ, Carlos Lesmes (c), presidió ayer la reunión del pleno.

El de ayer debía haber sido un mero trámite burocrático en el que el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) se limitara a confirmar que la candidata a dirigir la Fiscalía General del Estado cumple con los requisitos legales de tener a sus espaldas quince años de carrera y ser una jurista de prestigio. Pero la propuesta de que la exministra de Justicia y diputada socialista se convierta directamente y sin escalas intermedias en la persona que dirija el Ministerio Público es un sapo que parte de la magistratura, sobre todo conservadora, no estaba dispuesto a tragarse. El malestar llegó al punto de que el consejo se negó a darle ayer el marchamo de «idoneidad», como venía siendo tradición, a la designación de Dolores Delgado.

El Poder Judicial mostró su malestar por su candidatura, limitándose exclusivamente a constatar que la exministra de Justicia «cumple con los requisitos exigidos con la legislación invocada». Y nada más. Esta fórmula aséptica -y que evitaba cualquier respaldo implícito por considerar «idónea» a la candidata- fue la ideada por el presidente del CGPJ y del Tribunal Supremo, Carlos Lesmes, para apaciguar los ánimos y evitar una bronca en el consejo.

Esta desconocida fórmula (que este mismo consejo no había utilizado en las propuestas para fiscales generales de José Luis Maza, Julián Sánchez Melgar y María José Segarra, en las que sí habían destacado sus «méritos») sin embargo no aplacó los ánimos ni consiguió la unanimidad. Siete de los 19 vocales votaron directamente en contra de la propuesta de que Delgado se haga con las riendas de las Fiscalía, a pesar de que cumplía todos los requisitos y que, por tanto, el CGPJ, en su informe preceptivo pero no vinculante, lo único que tenía que hacer era comprobar su currículum y votar a favor si no encontraba nada irregular.

Y no solo eso. El dictamen con el que el Consejo General del Poder Judicial ‘bendice’ a regañadientes la designación de Delgado contará con un voto particular discrepante firmado por los siete magistrados que han votado en contra. Y que defenderán que Delgado «no es idónea para desempeñar el cargo y que las circunstancias que concurren en ella crean una apariencia de vinculación con el Poder Ejecutivo que no contribuye a la percepción de la independencia de la Fiscalía».

También habrá tres votos particulares concurrentes. Esto es, de jueces que consideran que el nombramiento es legal y que por eso han votado a favor, pero que ponen en duda la «idoneidad» de la candidata para encabezar el Ministerio Público por su pasado inmediato en Justicia y en las listas del PSOE.

La falta de unanimidad en el CGPJ da buena muestra de las ampollas que levanta la designación de la exministra. Su antecesora en el cargo, la progresista María José Segarra, obtuvo su informe por unanimidad. Y es que en el mundo de los tribunales, tanto entre los jueces como entre los fiscales, hay bastante consenso en contra del nombramiento de Delgado. No por su currículum, sino porque entienden que designar a una ministra de Justicia responsable de la Fiscalía no es estético, al margen de dejar por los suelos la imagen de independencia y autonomía del Ministerio Público.

Cuando el Gobierno reciba el dictamen del CGPJ elevará su propuesta al Congreso, tras lo que la comisión de Justicia fijará una comparecencia a la que tendrá que acudir la candidata para que los grupos parlamentarios puedan valorar sus méritos. Tras superar este trámite, que se espera muy bronco, Delgado solo tendrá que jurar la Constitución ante el rey y tomar posesión del cargo en el Supremo.

Un Poder Judicial dividido valida que Delgado sea fiscal general