miércoles 19/1/22
                      Un coche con uno de los impactos. MARISCAL
Un coche con uno de los impactos. MARISCAL

Un agente de la Policía Nacional abatió ayer a tiros a un individuo que durante varios minutos amenazó a los viandantes con un cuchillo de cocina de grandes dimensiones en un barrio al sur de Madrid. Según explicaron testigos presenciales, la víctima, un indigente con problemas mentales, fue alcanzada mortalmente cuando trataba de acuchillar a uno de los agentes que pretendía reducirle.

Los hechos tuvieron lugar sobre las diez de la mañana en las inmediaciones del centro de salud San Cristóbal de los Angeles, en la calle Benimamet, en el distrito de Villarverde, uno de los más humildes de la capital de España. El fallecido, un hombre subsahariano de unos 35 años, llevaba ya una hora merodeando por los alrededores del ambulatorio con un arma blanca en la mano, con la que amenazó a numerosos vecinos y a personal del centro médico. Su actitud provocó incluso que los responsables de las instalaciones sanitarias decidieran echar el cierre para evitar que el individuo se colara armado dentro del recinto, atestado de pacientes a esas horas, mucho de los cuales eran personas mayores a la espera de recibir la tercera dosis de la vacuna contra la covid.

Hasta la zona se desplazaron varias patrullas de la Policía Nacional alertadas por las numerosas llamadas de los vecinos, que denunciaban que el sospechoso, que ya en otras ocasiones había protagonizado altercados por la zona y con otros ‘sin techo’, se mostraba cada vez más violento.

La llegada de los funcionarios no aplacó sus ánimos. Los agentes, ya con sus armas reglamentarias desenfundadas, pidieron al subsahariano que depusiera su actitud y tirara el cuchillo al suelo. Pero el extranjero respondió abalanzándose sobre contra uno de los funcionarios, al que provocó cortes en una mano y contusiones leves.

Sus compañeros respondieron con un disparo en la pierna, pero, siempre de acuerdo con el relato de los testigos, el sospechoso continuó tratando de alcanzar a los funcionarios. Y a partir de ahí, los testimonios de los vecinos son confusos. Ninguno de los presente ha logrado explicar por qué los policías acabaron disparando al indigente, que recibió cuatro balazos más, alguno de ellos en el pecho. Al menos otros dos vehículos aparcados en las inmediaciones recibieron sendos impactos de balas perdidas durante el tiroteo.

Cuando los sanitarios de Samur-Protección Civil llegaron a la zona, los agentes estaban realizando las maniobras de reanimación del herido entre un coche y un contenedor, pero el sospechoso ya estaba en parada cardiorrespiratoria. A pesar de los sanitarios continuaron con las maniobras de resucitación, nada pudieron hacer ya por salvar su vida.

El fallecido —apuntaron fuentes del CNP —tenía numerosos antecedentes. De hecho, había sido detenido en hasta tres ocasiones este año y una más el pasado 2020.

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