viernes 3/12/21

El socialista Rubén Guijarro será investido alcalde de Badalona el próximo 8 de noviembre, si prospera, como está cantado que ocurra, la moción de censura contra Xavier García Albiol. Desde 2008, Guijarro será el séptimo alcalde de la localidad vecina de la capital catalana. Ese año, la entonces alcaldesa, Maite Arqué, puso fin a un mandato de una década, al abandonar la vara de mando para ser senadora en Madrid, enterró la estabilidad política y empezó un periodo convulso para la localidad, la cuarta de Cataluña en número de habitantes (223.000), en el que se vivirán dos mociones de censura y una dimisión accidentada.

Badalona ha tenido alcaldes de todos los colores en esta década: Maite Arqué (PSC), Jordi Serra (PSC), Xavier García Albiol (PP), Dolors Sabater (Guanyem-CUP), Alex Pastor (PSC), Aida Llaudaró (comunes) y Rubén Guijarro (PSC).

Albiol ha ganado tres elecciones (2011, 2015 y 2019) y ha gobernado en dos ocasiones: de 2011 a 2015 y de 2020 a 2021. Con la pérdida de esa alcaldía, el PP desaparece del mapa del poder en Cataluña. En estos momentos tiene dos alcaldías -Badalona y Pontons, un pequeño municipio barcelonés de 500 habitantes- sobre un total de 900 ayuntamientos. Badalona es la joya de la corona de un partido casi residual en Cataluña, con apenas tres diputados autonómicos (sobre 135), última fuerza en el Parlament y dos diputados en la Diputación de Barcelona (ninguno en las otras tres diputaciones).

Albiol, no obstante, ya ha sido confirmado por Génova para volver a presentarse. La ciudad está dividida entre albiolistas y antialbiolistas, de la misma manera que hay dos badalonas: la acomodada de la zona centro y del litoral, que vota al independentismo (un piso de tres habitaciones en el puerto olímpico ronda los 750.000 euros) y los barrios más densos y castigados por la crisis, donde el dirigente popular tiene su feudo y en los que hay tasas de población extranjera del 25%.

El PP pierde con la caída de Albiol su último bastión de poder en Cataluña