martes. 06.12.2022
El presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, advirtió ayer de que la relación de Convergencia i Unió con el Gobierno central atraviesa un momento «crecientemente difícil». El president catalán admitió que la situación de la federación en el Parlamento autonómico es «incierta» a raíz de sus desencuentros con el PP, partido que les permite gobernar en minoría con su respaldo a la mayoría de las iniciativas que presentan. Durante la celebración del 50 Aniversario del Círculo Catalán de Madrid, que tuvo lugar ayer en el Hotel Ritz, Pujol no mencionó expresamente en ningún momento al Partido Popular, pero sobre su discurso planeó en todo momento la crisis abierta con la formación que sustenta con sus votos a CiU en el Parlamento catalán. El president confesó estar más preocupado que hace un año, cuando las relaciones con el PP eran mejores, y reconoció que la federación nacionalista vive una «situación incierta» en el Parlamento catalán. Pujol no descarta tener que adelantar las elecciones autonómicas a febrero de 2003 si los populares les retiran su apoyo y CiU se encontrara definitivamente en minoría. Inconvenientes e intriga Un escenario que, según dijo, tiene «muchos inconvenientes, pero también la ventaja que introduce la intriga». En un discurso que a ratos dio en catalán y a ratos en castellano, advirtió de que CiU tiene una relación «crecientemente difícil con Madrid y con el Gobierno» desde que surgieron los desencuentros entre nacionalistas catalanes y el PP, que aumentaron con la retirada del apoyo de los populares en algunas votaciones en Cataluña y con la oposición de CiU en las Cortes a otras tantas iniciativas del Ejecutivo central. Destacó además que en importantes sectores intelectuales, culturales y de la sociedad catalana se aprecia un problema de fondo que ha surgido en los últimos años: la consolidación de «una idea de España en la cual Cataluña puede tener muy poca cabida». Una idea que, según denunció, no es la misma que caló «durante el fin de la transición». Quizás porque el foro ante el que habló, el Círculo Catalán de Madrid, tiene «lazos de afecto y amistad» con la capital, según sus propias palabras, no quiso entrar en más detalles sobre el incierto momento que atraviesan las relaciones entre CiU y el Partido Popular. A pesar de ello, Pujol emplazó a los catalanes que residen en Madrid a convertirse en «puente» entre estas comunidades.

El presidente cree que la relación con el Gobierno es cada vez más difícil
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