jueves 26/5/22
                      El rey de Marruecos da la bienvenida al presidente del Gobierno de España. MARISCAL
El rey de Marruecos da la bienvenida al presidente del Gobierno de España. MARISCAL

Mohamed VI marca los ritmos. Han pasado ya tres semanas desde que Marruecos hizo pública la cesión de Pedro Sánchez sobre el Sáhara y hasta ahora el Gobierno no había podido brindar prueba alguna de que la decisión que le ha costado la reprobación del Congreso y ha desatado el enfado de Argelia hubiera servido para iniciar una nueva etapa de confianza mutua con el país vecino tras meses e incluso años de crisis. Hoy el monarca aluita recibió al presidente del Gobierno en el Palacio Real de Rabat y lo invitó al ‘iftar’, la ceremonia de ruptura del ayuno en Ramadán, el mes sagrado de los musulmanes. «Hoy —proclamó confiado en el avión de camino a esa cita el jefe del Ejecutivo— es el inicio». El encuentro estaba concebido más como un acto «simbólico», y así lo reconoció el propio Sánchez, que como una reunión de trabajo efectivo para alcanzar acuerdos contantes y sonantes sobre asuntos como el control de los flujos migratorios, la renuncia a acciones unilaterales y el respeto a la integridad territorial de Ceuta y Melilla (los tres asuntos a los que aludía la polémica carta dirigida a Mohamed VI conocida al 14 de marzo). Pero el presidente del Gobierno insistió en su optimismo sobre lo que vendrá. «Esto —afirmó— va a desencadenar cosas importantes». En el horizonte está la reapertura de las fronteras, la preparación de la Operación Paso del Estrecho y una nueva fecha para la Reunión de Alto Nivel entre los gobiernos. La última fue suspendida por Marruecos pocas días antes de su celebración en diciembre de 2020.

Tras la reunión, la agencia oficial marroquí de noticias difundió un comunicado en el que subrayó que se abre una «nueva etapa» entre los dos países que estará «basada en el respeto mutuo, la confianza recíproca, la concertación permanente y la cooperación franca y leal».

Acuerdos futuros

El plan de España era, en origen, otro. Estaba previsto que el pasado viernes hubiera viajado a Marruecos el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, para verse con su homólogo, Naser Burita, y preparar la visita del jefe del Ejecutivo, pero Mohamed VI telefoneó al presidente un día antes de esa reunión para solicitarle que fuera él quien acudiera a Rabat, y toda la agenda del jefe de la diplomacia española quedó cancelada. El Ejecutivo insiste, en todo caso, en que el mero hecho de que el rey marroquí invitara a Sánchez al ‘iftar’ ya es significativo porque ese tipo de gestos suelen estar reservados a familiares o personas muy próximas y hace solo un mes la cita habría sido inimaginable. El presidente, que llegó a Rabat horas después de que la Cámara baja censurara su giro sobre el Sáhara y de que el nuevo líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, trasladara al Rey su «perplejidad» ante la estrategia, se reivindicó en una conversación con los periodistas que lo acompañaron en su viaje y defendió que su posición está en sintonía con la última resolución de la ONU. «Me reafirmo en que es la mejor posición para el interés general de España; teníamos que normalizar la relación por muchos motivos: el migratorio es uno, pero también —remarcó— las relaciones comerciales de tránsito».

El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha considerado «inaudito» que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, haya viajado este jueves a Rabat para reunirse con el rey Mohamed VI, tras el cambio de postura del Ejecutivo con respecto al Sáhara Occidental, sin contar con el aval de ningún diputado del Congreso y asegura que esta decisión supone la «ruptura del consenso de 45 años» con Marruecos, Argelia y el Sáhara.

«Esto es inaudito», ha mencionado Feijóo haciendo referencia a la votación en el Congreso sobre la iniciativa presentada por UP, ERC y EH, que ha salido adelante con el voto en contra del PSOE, el voto a favor del PP y la abstención de Cs y Vox. En este sentido, ha matizado que, pese al cambio de postura del Gobierno con respecto a la autonomía del Sáhara, le gustaría «que tuviese suerte en su política exterior» aunque, ha advertido de que «no es fácil». Para Feijóo, el nuevo rumbo que ha tomado el Gobierno en torno a este asunto responde a una «cesión ante Marruecos» y no mejora los intereses de España.

El presidente se reúne con el sultán de Marruecos sin el aval de su propio gobierno
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