lunes 23/5/22

El PSOE se arriesga a una derrota histórica en su granero andaluz

Se presenta al 19-J con un candidato de perfil gris, las encuestas en contra y sus aliados peleados
                      Olona, candidata de Vox, habla con un diputado del PP. EMILIO NARANJO
Olona, candidata de Vox, habla con un diputado del PP. EMILIO NARANJO

Faltan 50 días para las elecciones andaluzas y las fuerzas de derecha llegan a ellas con unas expectativas inmejorables y las de izquierda, todo lo contrario. El PP y Vox cuentan con dos sólidos candidatos y su intención de voto mejora con cada encuesta. El PSOE presenta un cabeza de lista que no acaba de despuntar y la amalgama de fuerzas en torno a Podemos carece de una cara visible. Los sondeos, además, apuntan a un estancamiento de ambos, cuando no un retroceso, de sus posibilidades electorales. Con estos mimbres a siete semanas de las votaciones, la única incógnita que se vislumbra es si los populares gobernarán en solitario o con la formación de extrema derecha.

Un panorama delicado para los socialistas y para Pedro Sánchez, que se arriesga a sufrir una derrota histórica en un territorio que durante décadas ha sido el mayor granero de votos para su partido.

El PSOE ha ganado todas las elecciones autonómicas en Andalucía, salvo las de 2012, cuando el popular Javier Arenas, a rebufo de la mayoría absoluta de Mariano Rajoy, se alzó con la victoria aunque no pudo gobernar porque la alianza de los socialistas con Izquierda Unida sumó más escaños que el PP. Las del 19 de junio, salvo que se produzca un vuelco espectacular, pueden ser la segunda derrota y la confirmación del liderazgo de Juanma Moreno.

En una lectura nacional, Andalucía representa la comunidad que más diputados aporta al Congreso, 61, y es, por tanto, el territorio donde se cimentan buena parte de las victorias en las generales. El PSOE obtuvo en las dos últimas, celebradas en abril y noviembre de 2019, 24 y 25 escaños por 11 y 15 del PP. Si esa primacía cambia de manos, alternancia que no sería de extrañar con la buena acogida que ha tenido Alberto Núñez Feijóo y previo triunfo de Moreno en las autonómicas, las posibilidades de Sánchez en las generales de 2023 sufrirían un serio revés.

Los socialistas, lo reconocen ellos mismos, no llegan en un buen momento a los comicios andaluzas. Su candidato, el exalcalde de Sevilla Juan Espadas, tiene que bregar con una popularidad limitada, un electorado desmovilizado y un PP asentado en la comunidad.

El referente de Sánchez, con un Gobierno debilitado y sostenido por Unidas Podemos y los partidos independentistas catalanes y vascos, tampoco ayuda a la imagen de moderación cultivada por Espadas, que se define como un hombre de «izquierda centrada». Los socialistas, además, pueden volver a tropezar con la piedra, como les ocurrió en las ultimas generales, de enfilar sus mensajes para intentar seducir a los 660.000 votantes huérfanos de Ciudadanos de las anteriores autonómicas. Pero ese caladero ya ha sido esquilmado por el PP y Vox, como se comprobó en las autonómicas de Madrid y Castilla y León.

Espadas y su equipo confían en que el temor a que la extrema derecha entre en la Junta de Andalucía sea un acicate para su electorado, sobre todo desde la designación de Macarena Olona como candidata de Vox. Los socialistas ya han lanzado la especie de la candidatura «Moreno-Olona», pero se antoja difícil que el miedo cuaje como elemento movilizador. El escaso impacto del fantasma de la ultraderecha se constató en las elecciones madrileñas y castellanoleonesas. Por no hablar de Francia.

El PSOE, además, no encuentra consuelo a su izquierda para un hipotético Gobierno de coalición. Podemos, Izquierda Unida, Más País, Equo, Alianza Verde e Iniciativa del Pueblo Andaluz han sido incapaces hasta ahora de llegar a un acuerdo para presentar un candidato común y elaborar listas conjuntas.

Los morados intentan colocar al diputado por Cádiz Juan Antonio Delgado, un sindicalista de la Guardia Civil, pero sus aliados se resisten. IU apuesta por su coordinador regional, Toni Valero. El calendario, entretanto, se reduce y el 18 de mayo es la fecha tope para la presentación de candidaturas.

Al margen de estas cuitas se ha quedado Adelante Andalucía, que se presentará en solitario con Teresa Rodríguez, candidata de Podemos en las anteriores elecciones. Los sondeos le otorgan entre cero y un escaño.

En suma, un escenario endiablado para la izquierda y, sobre todo, para Pedro Sánchez y el PSOE, que pueden sufrir el 19 de junio un varapalo en toda regla que encenderá, si no lo ha hecho ya, todas alarmas en la calle Ferraz.

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