jueves. 30.06.2022

Pedro Sánchez logró el pasado viernes arrancar al Consejo Europeo, con matices y casi con ‘forceps’, la medida sobre la que pretendía edificar la respuesta a la crisis inflacionista que amenaza la recuperación económica y ya ha hecho tambalear la cohesión social y la estabilidad política del país, pero eso era sólo parte del trabajo. El presidente del Gobierno tiene intención de adelantar ya maána en una conferencia del foro ‘Generación de oportunidades’ algunas de las medidas que contendrá el real decreto ley con el plan nacional que el Consejo de Ministros aprobará mañana, lo que obligó ya este domingo a una intensa negociación contra reloj de los socios del Ejecutivo para pulir sus diferencias.

En las últimas semanas, se ha hecho evidente, una vez más, que las recetas de la fuerza minoritaria del Gobierno iban mucho más lejos en cuanto a intervención del Estado y gasto público de lo que se planteaban los socialistas, pero también que, pese a afirmar que desean un «gran acuerdo del país» y tender formalmente la mano al PP, el PSOE es reticente a aplicar las reducciones de impuestos a las que el primer partido de la oposición, y también Vox y Ciudadanos, fían el alivio de los sectores económicos y las familias golpeadas por la inflación.

SEGUIR DE SOCIOS

Sin los populares, el Ejecutivo necesitará el apoyo de sus socios de investidura para sacar adelante el real decreto ley. Esquerra ya ha blandido su voto en contra de la reforma laboral como prueba de que sólo si se adoptan medidas que sintonicen con lo que considera una orientación progresista, avalará el texto y eso da una baza a Unidas Podemos.

Los morados consideran primordial atar un buen acuerdo para contentar a sus bases. Fuentes cercanas a la dirección admiten necesitar una «victoria» en el Consejo de Ministros tras unas semanas muy adversas para sus intereses. Decisiones como el envío directo de armas a Ucrania y el giro en el Sáhara Occidentla les han puesto en un serio brete, pero los morados confían en que las medidas para mitigar la crisis contribuyan a opacar las discrepancias y a escenificar la utilidad de su permanencia en el Gobierno de coalición.

PSOE y Podemos negocian contra reloj para frenar el choque interno en el Gobierno